Apartado tras una pelea con Fidel Castro
Tras el triunfo revolucionario, Valdés se convirtió en una pieza clave de la estructura estatal. Fue fundador del Partido Comunista de Cuba en 1965, integrante del Comité Central y del Buró Político, además de ocupar cargos dentro del Consejo de Estado, el máximo órgano ejecutivo del país.
Su carrera estuvo marcada por momentos de enorme influencia, pero también por una inesperada salida del poder. En 1986, mientras se desempeñaba como ministro del Interior, tuvo una disputa con Fidel Castro y fue apartado de sus funciones. Durante 17 años permaneció alejado de los principales espacios de decisión.
Su regreso sorprendió incluso dentro de la dirigencia cubana. En 2003 fue reincorporado al Consejo de Estado y, tres años después, Raúl Castro -tras asumir mayores responsabilidades por el deterioro de salud de Fidel- lo eligió para conducir el Ministerio de Informática y las Comunicaciones, pese a que ya superaba los 70 años.
En 2009 fue promovido como vicepresidente del Consejo de Ministros, uno de los cargos más importantes del gobierno cubano. Dos años después alcanzó uno de sus máximos niveles de poder: fue elegido como el tercer dirigente más importante del Partido Comunista, detrás de Raúl Castro y José Ramón Machado Ventura.
Declaraciones polémicas
Valdés también fue conocido por algunas de sus declaraciones polémicas, especialmente sobre el avance de internet y las nuevas tecnologías en Cuba. En 2007, cuando era ministro del área, comparó a las “infocomunicaciones” con un “potro salvaje” que debía ser controlado para evitar consecuencias negativas.
“El potro salvaje puede y debe ser dominado, y las infocomunicaciones, puestas en función de la paz y desarrollo”, había afirmado durante un encuentro con especialistas.
De perfil reservado, pocas veces apareció en público y prácticamente nunca brindó entrevistas a medios de comunicación. Su figura estuvo asociada al aparato de seguridad del Estado y a la consolidación del sistema político cubano.
En 2019, con la renovación institucional impulsada por la nueva Constitución, fue designado viceprimer ministro de Cuba, un cargo creado por la nueva Carta Magna. Hasta sus últimos años permaneció vinculado a la conducción política del país.
El mensaje del presidente de Cuba
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel expresó su pesar por la muerte del dirigente y destacó la relación personal que mantuvieron. “La partida física del Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez, duele profundamente, como la de un padre. Así lo quise y respeté siempre”, escribió en la red social X.
Díaz-Canel resaltó además “su apoyo y consejos, su discreta colaboración y ejemplar consagración al servicio de la Patria”, al tiempo que remarcó la fidelidad de Valdés al liderazgo de Fidel y Raúl Castro.
También el canciller Bruno Rodríguez lamentó su muerte y lo definió como un “Héroe del Moncada, el Granma y la Sierra Maestra”. Según expresó, su compromiso con la revolución lo convirtió en “uno de los dirigentes más abnegados, destacados y reconocidos” del proceso político cubano.