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Inundaciones, cortes de luz y destrozos: las consecuencias del temporal en el AMBA

Inundaciones, cortes de luz y destrozos: las consecuencias del temporal en el AMBA

La tormenta generó complicaciones en distintos barrios de la Ciudad y municipios del Conurbano. En Santa Fe se registró un tornado con ráfagas que superaron los 100 km/h. Cuáles son las recomendaciones de las autoridades.

Las intensas lluvias dejaron calles inundadas

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

El temporal que azotó el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) durante la noche del viernes y la madrugada de este sábado 1º de agosto provocó inundaciones, cortes de energía, demoras en los vuelos y daños materiales en distintos municipios. Las intensas lluvias estuvieron acompañadas por una fuerte actividad eléctrica, ráfagas de viento y, en algunas zonas, caída de granizo.

Hasta el momento, no se difundió un registro oficial de precipitaciones, aunque mediciones extraoficiales y reportes locales indican que en distintos sectores de la Ciudad y el Conurbano se acumularon entre 60 y 75 milímetros de agua en pocas horas. Esta situación generó anegamientos en calles, avenidas y complicaciones para el tránsito.

Videos: así fue el impacto del temporal en el AMBA

Los registros compartidos por vecinos en redes sociales muestran la magnitud del fenómeno. En las imágenes se observan calles completamente inundadas en La Plata, Berisso, Quilmes, Avellaneda, Lanús y distintos barrios porteños, además de árboles caídos, vehículos atrapados por el agua y una intensa actividad eléctrica sobre el cielo de la Ciudad de Buenos Aires.

También se viralizaron imágenes del tornado que se registró horas antes en localidades de Santa Fe, con ráfagas que superaron los 100 km/h y provocaron importantes destrozos en zonas rurales.

Inundaciones y destrozos en varias localidades

Uno de los distritos más afectados fue La Plata, donde numerosas calles quedaron completamente cubiertas por el agua y el tránsito se vio seriamente afectado. También hubo anegamientos en Berisso, Quilmes, Avellaneda y Lanús.

En la Ciudad de Buenos Aires, los barrios de Colegiales, Almagro, Santa Rita, Agronomía y Parque Chas registraron importantes acumulaciones de agua. Personal del Gobierno porteño trabajó con cuadrillas para desobstruir sumideros y facilitar el drenaje.

En el interior bonaerense, Defensa Civil informó que en Salto se volaron al menos ocho techos, mientras que otras localidades sufrieron daños por las fuertes ráfagas.

Más de 60.000 usuarios estuvieron sin luz

Uno de los principales problemas fue la interrupción del servicio eléctrico. En el momento de mayor intensidad del temporal, más de 60.000 usuarios de Edesur y unos 12.000 de Edenor quedaron sin suministro.

Las zonas más afectadas fueron Ezeiza, Esteban Echeverría, Berazategui, Almirante Brown, Quilmes, Escobar, Tigre, Pilar, San Fernando y San Vicente, además de barrios porteños como Saavedra, Belgrano y Villa Urquiza.

Durante la mañana del sábado, todavía permanecían miles de usuarios sin servicio mientras continuaban las tareas para normalizar el suministro.

El temporal también complicó los vuelos

Las condiciones meteorológicas afectaron las operaciones tanto en Aeroparque Jorge Newbery como en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

En Aeroparque se registraron más de 20 demoras, además de vuelos desviados y cancelaciones en arribos provenientes de ciudades como Córdoba, Tucumán y Río Grande.

En Ezeiza también hubo demoras en varios vuelos internacionales y una cancelación de partidas, debido a las intensas tormentas que afectaron la región.

La alerta continúa para este sábado

Aunque el fenómeno más intenso ya pasó por el AMBA, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla por tormentas para la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano y parte de la Costa Atlántica.

Las autoridades recomendaron evitar salir si no es necesario, mantenerse alejados de zonas inundables, asegurar objetos que puedan volarse por el viento y cortar el suministro eléctrico en caso de ingreso de agua a las viviendas. También recordaron que ante cualquier emergencia permanecen habilitadas las líneas 911, 103 y 107.

Alerta por una ciclogénesis en el AMBA: cuándo llegarían las tormentas

Alerta por una ciclogénesis en el AMBA: cuándo llegarían las tormentas

Desde el SMN anuncian que este fenómeno climático podría generar un período de mayor inestabilidad y la posibilidad de lluvias en los próximos días.

Se esperan lluvias fuertes en el AMBA por ciclogénesis.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

Las temperaturas más agradables de los últimos días de las vacaciones de invierno en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) pueden llegar a su fin y el cierre de julio podría traer una alerta por un marcado cambio en las condiciones climáticas.

En este contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa la llegada de un período de mayor inestabilidad asociado a una posible ciclogénesis.

El miércoles 29 de julio continuará con nubosidad variable y bajas probabilidades de precipitaciones. La temperatura se ubicará entre los 10 y 15 grados, mientras que el jueves seguirá estable, con una mínima de 9 grados y una máxima de 16.

El escenario comenzaría a modificarse el viernes, cuando las lluvias volverían a afectar a la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Para ese día, el SMN prevé temperaturas de entre 13 y 18 grados y una probabilidad de precipitaciones que podría ubicarse entre el 10% y el 40%, principalmente durante la tarde y la noche.

Los especialistas estiman que el momento de mayor inestabilidad podría concentrarse entre la tarde del viernes y la madrugada del sábado.

Alerta amarilla en la Mesopotamia

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas para este miércoles que alcanza al norte de Entre Ríos, el este de Corrientes y toda la provincia de Misiones, donde se prevén fenómenos meteorológicos de variada intensidad.

El área será afectada por tormentas aisladas, algunas de ellas fuertes o puntualmente severas, con condiciones que podrían generar complicaciones en distintas localidades.

El SMIN informó que se esperan tormentas aisladas de variada intensidad, algunas fuertes o puntualmente severas. Las mismas podrán estar acompañadas por precipitaciones copiosas en cortos períodos, granizo, ráfagas intensas de hasta 90 km/h y actividad eléctrica importante.

Además, se esperan precipitaciones acumuladas de entre 25 y 40 milímetros, aunque esos valores podrían ser superados de manera puntual en algunos sectores.

 

Robos a casas: alertan por casi 80 entraderas y escruches por día en el AMBA

Robos a casas: alertan por casi 80 entraderas y escruches por día en el AMBA

Durante los últimos días ocurrieron tres casos en San Isidro, Nordelta y Lanús que expusieron las modalidades utilizadas por los delincuentes. Los aspectos que más preocupan a los investigadores.

La cuadra del miedo en Lanús: en menos de 24 horas

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

Los robos a viviendas se encuentran entre los delitos que más preocupación generan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Así, en la Ciudad y el Conurbano se registra un promedio de 78 episodios diarios entre entraderas y escruches, una modalidad que mutó en los últimos años y que hoy combina inteligencia previa, tecnología, vigilancia sobre las víctimas y ataques cada vez más rápidos.

Tres casos ocurridos durante la última semana reflejan cómo operan las bandas y la diversidad de estrategias que emplean para ingresar a los hogares, desde aprovechar la ausencia de los propietarios hasta irrumpir cuando las víctimas están dentro de sus casas.

En San Isidro, vecinos de Las Lomas denunciaron una sucesión de robos que mantiene en alerta al barrio. Según relataron, los delincuentes aprovechan la escasa circulación durante determinadas franjas horarias para ingresar a las viviendas, muchas veces tras forzar accesos o vulnerar medidas de seguridad. La reiteración de episodios llevó a los frentistas a reclamar mayor presencia policial y reforzar los sistemas privados de vigilancia.

Un caso diferente ocurrió en el country Nordelta, donde delincuentes concretaron un audaz golpe en la vivienda de un conocido cantante. Los ladrones ingresaron cuando la propiedad estaba vacía y escaparon con una importante suma de dinero en dólares. Toda la secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad y volvió a poner en evidencia que ni siquiera los barrios privados resultan inmunes frente a bandas que estudian durante días los movimientos de sus objetivos antes de actuar.

En Lanús, en tanto, una misma cuadra sufrió dos hechos graves en menos de 24 horas. Primero, delincuentes desvalijaron una vivienda aprovechando que sus moradores no estaban presentes. Horas después, otro grupo robó un automóvil estacionado en el mismo sector, generando temor entre los vecinos por la frecuencia de los ataques.

Los tres episodios tienen un denominador común: una planificación previa. Los investigadores sostienen que las bandas suelen realizar tareas de inteligencia para determinar los horarios de ingreso y salida de los propietarios, verificar si existen cámaras, alarmas o personal de seguridad y analizar posibles vías de escape.

Dentro de los robos a viviendas existen dos modalidades claramente diferenciadas. La primera es la entradera, cuando los delincuentes sorprenden a las víctimas al ingresar o salir de la casa, o irrumpen mientras sus ocupantes permanecen en el interior. En estos casos suele haber amenazas con armas de fuego, golpes y maniobras para obtener dinero, joyas o las llaves de vehículos.

La segunda modalidad es el escruche, que consiste en ingresar cuando la vivienda está vacía. Los delincuentes aprovechan vacaciones, fines de semana o extensas jornadas laborales para actuar sin enfrentar resistencia. En muchos casos fuerzan cerraduras, trepan medianeras o ingresan por ventanas, permaneciendo varios minutos dentro del inmueble mientras buscan objetos de valor.

Especialistas en investigaciones criminales advierten que las organizaciones dedicadas a este tipo de delitos funcionan con una marcada división de tareas. Mientras algunos integrantes realizan seguimientos sobre las víctimas, otros se encargan de ejecutar el robo y un tercer grupo recibe y comercializa los bienes sustraídos. Esa estructura les permite concretar golpes en distintos puntos del AMBA durante una misma jornada.

La tecnología también pasó a formar parte de estas maniobras. Las cámaras domiciliarias, que en muchos casos sirven para identificar a los delincuentes, son utilizadas por las propias bandas para estudiar previamente los movimientos del barrio mediante registros compartidos en redes sociales o imágenes obtenidas durante recorridas previas. Además, algunos grupos monitorean publicaciones en plataformas digitales para detectar cuándo una familia se encuentra de viaje y deja la vivienda desocupada.

Otro aspecto que preocupa a los investigadores es la rapidez con la que se ejecutan los robos. En numerosos hechos registrados por cámaras de seguridad, las bandas permanecen menos de diez minutos dentro de una vivienda antes de escapar, reduciendo así las posibilidades de ser detectadas. Las estadísticas reflejan la magnitud del fenómeno. En el AMBA se contabilizan en promedio 78 robos diarios a viviendas entre entraderas y escruches.

 

Alertan por 9.000 robos de celulares al día en el Area Metropolitana de Buenos Aires

Alertan por 9.000 robos de celulares al día en el Area Metropolitana de Buenos Aires

Gente caminando por la calle, asaltos en paradas de colectivos, estaciones de trenes y subtes, los arrebatadores no dejan nada librado al azar en lo que se convirtió en un gran negocio para los delincuentes.

Alertan por 9.000 robos de celulares al día en el Area Metropolitana de Buenos Aires

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

El video dura apenas unos segundos, pero resume una de las modalidades delictivas que más crecieron en el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Un hombre de 88 años caminaba por una calle de Ciudadela apoyado en un trípode cuando un delincuente frenó el auto que manejaba, descendió, le arrebató el celular de las manos y escapó a toda velocidad. La secuencia quedó registrada por cámaras de vigilancia y volvió a poner el foco sobre un delito que se repite miles de veces por día.

El robo de teléfonos móviles dejó hace tiempo de ser un hecho aislado para convertirse en uno de los negocios ilegales más rentables del crimen urbano. Fuentes judiciales ubican el fenómeno en torno a los 9.000 robos diarios en el AMBA. Se trata de 375 equipos arrebatados en la vía pública por hora, lo que marca la gravedad del fenómeno.

Las modalidades cambian según el lugar y la oportunidad. Los arrebatos a personas que caminan hablando por teléfono siguen siendo la mecánica más frecuente. También abundan los ataques desde motos, los robos en paradas de colectivos, estaciones ferroviarias, trenes y subtes, además del accionar de «pungas» que aprovechan recitales, partidos de fútbol y otros eventos masivos para sustraer equipos sin que la víctima lo advierta.

Los delincuentes buscan, principalmente, celulares de alta gama por su mayor valor de reventa, aunque cualquier dispositivo tiene salida en el mercado ilegal. Incluso modelos antiguos pueden comercializarse por piezas o utilizarse para extraer componentes.

Detrás de cada robo existe una estructura mucho más amplia que el ladrón que concreta el arrebato. Los investigadores describen una cadena que comienza con el robo en la vía pública y continúa con intermediarios encargados de recibir los equipos, desbloquearlos, modificar su identificación técnica (IMEI), borrar la información almacenada y volver a introducirlos en el mercado negro.

En muchos casos, los aparatos terminan en galerías comerciales o talleres clandestinos donde son reacondicionados para su venta. En otros, son desarmados y vendidos por partes. También existe un circuito de exportación ilegal hacia países limítrofes, donde los controles sobre los equipos denunciados resultan más difíciles.

Semanas atrás, por ejemplo, una investigación permitió desbaratar una organización que enviaba «pungas» a recitales porteños para robar celulares. Luego los trasladaban hasta una galería comercial de Villa Celina, en La Matanza, donde alteraban los IMEI, restauraban los equipos y los revendían. En los allanamientos se secuestraron 49 teléfonos robados, herramientas de precisión para desbloqueo, equipos técnicos y más de cuatro millones de pesos en efectivo.

Especialistas en seguridad sostienen que el negocio se mantiene por la alta demanda de teléfonos usados sin trazabilidad. Un equipo robado puede venderse rápidamente a una fracción de su valor original, generando ganancias suficientes para alimentar una cadena delictiva que involucra arrebatadores, reducidores, técnicos especializados y vendedores.

Por eso, además de denunciar el hecho, recomiendan bloquear inmediatamente la línea y el equipo llamando al *910, trámite que inutiliza el aparato en las redes de telefonía móvil argentinas y dificulta su reventa. También aconsejan activar funciones de localización remota, utilizar bloqueos biométricos y evitar exhibir el teléfono en la vía pública, especialmente al caminar, esperar el transporte o circular cerca del cordón de la vereda, donde suelen actuar los motochorros.

El caso del jubilado de Ciudadela volvió a exponer una realidad cotidiana: el celular dejó de ser solamente un dispositivo de comunicación para convertirse en uno de los botines preferidos del delito urbano, impulsado por un mercado clandestino que mueve miles de equipos robados cada semana y encuentra compradores dispuestos a sostener un negocio millonario.

Crecen las estafas con 60 denuncias al día en el AMBA

Crecen las estafas con 60 denuncias al día en el AMBA

Suplantación de identidad, falsas ventas por internet, engaños por WhatsApp, inversiones fraudulentas y vaciamiento de cuentas bancarias forman parte de las maniobrasmás utilizadas por delincuentes.

Crecen las estafas con 60 denuncias al día en el AMBA

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

La inseguridad ya no se limita a los robos en la vía pública o a las entraderas. Cada vez más delincuentes encuentran en internet y en los teléfonos celulares una herramienta para engañar a sus víctimas y quedarse con su dinero sin necesidad de utilizar armas ni exponerse físicamente.

En el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las denuncias por estafas digitales se multiplican y afectan a personas de todas las edades: jubilados, trabajadores, comerciantes, estudiantes y profesionales aparecen entre las víctimas de maniobras que evolucionan constantemente y aprovechan tanto los avances tecnológicos como los descuidos cotidianos.

Según datos oficiales, los fraudes online fueron la modalidad más reportada durante el último año, con un promedio cercano a 60 denuncias diarias. Los especialistas advierten que muchos casos ni siquiera llegan a denunciarse, por lo que el número real podría ser considerablemente mayor.

Las organizaciones criminales suelen utilizar perfiles falsos, sitios web apócrifos, llamados telefónicos y aplicaciones de mensajería para obtener información sensible o lograr que las propias víctimas transfieran dinero creyendo que realizan una operación legítima.

Entre las modalidades, la Justicia tiene identificadas las más utilizadas por las bandas:

1. Falsas compras y ventas por internet: Es una de las maniobras más comunes. Los delincuentes se hacen pasar por compradores o vendedores en plataformas de comercio electrónico y redes sociales. En algunos casos envían comprobantes de pago falsos y en otros convencen a la víctima para que realice transferencias o entregue datos bancarios.

2. Suplantación de identidad: A través de información obtenida en redes sociales, bases de datos filtradas o engaños previos, los estafadores utilizan la identidad de otra persona para abrir cuentas, solicitar préstamos o realizar operaciones financieras.

3. Phishing: Consiste en el envío de correos electrónicos, mensajes de texto o enlaces que aparentan pertenecer a bancos, organismos públicos o empresas reconocidas. El objetivo es que la víctima ingrese sus claves y datos personales en páginas falsas.

Alerta en el AMBA: cada día son robados 2.400 teléfonos celulares

Alerta en el AMBA: cada día son robados 2.400 teléfonos celulares

La sustracción del dispositivo es el primer paso de una economía ilegal. Además de revenderlos, los delincuentes buscan acceder a cuentas bancarias, billeteras virtuales y redes sociales. Cómo solicitar el bloqueo inmediato del celular.

El robo de teléfonos celulares sigue en crecimiento.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

El dato es contundente: se denuncian unos 2.400 robos de celulares por día, según estimaciones construidas a partir de datos oficiales sobre líneas bloqueadas. La cifra, sin embargo, adquiere otra dimensión porque se registra en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se concentra la mayor parte de los casos del país. Lejos de ser un delito menor, el arrebato del teléfono funciona como el primer eslabón de una economía ilegal que combina reventa, desbloqueo de equipos y fraude digital.

La escena se repite a cualquier hora: una distracción, una moto, una corrida breve. El robo dura segundos, pero sus consecuencias pueden extenderse durante días o semanas. Porque el valor del teléfono ya no está sólo en el equipo. En ese objeto se concentran cuentas bancarias, billeteras virtuales, redes sociales, correos electrónicos y accesos a plataformas laborales. Perderlo implica, en muchos casos, perder también el control de la propia vida digital.

En ese punto comienza lo que investigadores y especialistas describen como un «segundo robo». Con el dispositivo en la mano, los delincuentes buscan acceder a las aplicaciones financieras antes de que la víctima logre bloquearlas. Transferencias rápidas, préstamos preaprobados y envíos de dinero a contactos forman parte de una operatoria que puede concretarse en minutos. En paralelo, el acceso a servicios de mensajería permite desplegar estafas en cadena: pedidos de dinero, excusas urgentes, cuentas alternativas. El engaño se apoya en la confianza previa y amplifica el daño más allá de la víctima inicial.

El sistema oficial para frenar estos casos parte de una acción simple: la denuncia. A través del *910, los usuarios pueden reportar el robo o extravío de su teléfono y solicitar el bloqueo inmediato. Cada uno de esos reportes implica la incorporación del equipo a una base de datos negativa de IMEI que comparten las empresas telefónicas, lo que impide que el dispositivo vuelva a funcionar en redes móviles del país. Ese registro, que se actualiza de manera constante, también permite dimensionar el fenómeno.

María, una maestra de 38 años, le arrebataron el celular cuando salía de trabajar en una escuela de Tablada. «No fue violento, pero fue rapidísimo. Cuando quise reaccionar, ya no lo tenía», cuenta. Lo que siguió fue peor. En menos de una hora, detectó transferencias desde su cuenta y mensajes enviados a sus contactos pidiendo dinero. «Empecé a recibir llamados de amigos preguntando si era yo. Ahí entendí que no era sólo el teléfono. Era todo», resume. Durante varios días tuvo que recuperar accesos, bloquear cuentas y advertir a su entorno.

El circuito continúa. Una vez agotada la posibilidad de extraer dinero o información, el aparato ingresa en una red de reventa. Allí intervienen intermediarios que compran equipos a bajo precio, técnicos que los formatean o reacondicionan y canales informales donde vuelven al mercado como usados. El bloqueo por IMEI, una de las principales herramientas para inutilizar teléfonos robados, no siempre resulta suficiente: existen mecanismos para evadirlo o reutilizar partes del dispositivo, lo que sostiene la rentabilidad del negocio.

En ese engranaje, el desbloqueo se vuelve una pieza clave. No se trata sólo de encender nuevamente un teléfono, sino de hacerlo comercializable. Pantallas, placas, baterías y módulos se convierten en mercancía. En paralelo, el mercado digital ofrece plataformas donde estos equipos reaparecen con apariencia de legalidad, muchas veces sin trazabilidad clara sobre su origen.

Cambio de hábitos por el robo de celulares

El crecmiento de este delito también modificó hábitos. Cada vez más personas evitan usar el celular en la vía pública, optan por dispositivos más antiguos para salir o refuerzan medidas de seguridad como la autenticación en dos pasos. Sin embargo, la prevención individual tiene límites frente a un fenómeno extendido y dinámico, que combina velocidad en la ejecución, alta demanda en el mercado ilegal y oportunidades constantes en entornos urbanos densos.

El celular se consolidó así como el botín central del delito urbano. No requiere logística compleja, tiene salida rápida y concentra un valor que excede lo material. En un contexto de conectividad permanente, robar un teléfono es, en muchos casos, acceder a una identidad.

 

Temporal en el AMBA: inundaciones, demoras y más de 11 mil usuarios sin luz

Temporal en el AMBA: inundaciones, demoras y más de 11 mil usuarios sin luz

La tormenta que azotó durante la madrugada provocó anegamientos, incidentes viales y complicaciones en la circulación en toda la región.

El avance del agua en Avellaneda genera serios inconvenientes para circular. Foto: captura.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

Un fuerte temporal de lluvia que se registró durante la madrugada de este miércoles dejó como saldo más de 11 mil usuarios sin suministro eléctrico, calles anegadas y serias complicaciones para circular en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Las precipitaciones afectaron tanto a la Ciudad como al conurbano. En la zona sur porteña, Barracas fue uno de los barrios más castigados, con calles completamente cubiertas por el agua. Una situación similar se vivió en San Isidro, donde también se registraron anegamientos importantes.

En la Provincia, Avellaneda volvió a aparecer entre las zonas más comprometidas. La avenida Hipólito Yrigoyen presentó acumulación de agua en ambos sentidos, lo que generó demoras y complicaciones en el tránsito. El mismo panorama se repitió en Dock Sud y Temperley, donde circular se volvió riesgoso.

Además, el paso constante de autos y camiones generó oleaje sobre las calles inundadas, obligando a conductores y peatones a extremar precauciones.

Con el correr de las horas, el frente de tormenta se desplazó hacia el sur del AMBA. Mientras que en la zona norte y gran parte de la Ciudad las lluvias comenzaron a ceder, el área más afectada pasó a ser el corredor Ezeiza–Berazategui, donde persistían las precipitaciones más intensas.

Uno de los factores clave fue la intensidad del fenómeno: en barrios como Palermo y Belgrano llovió en pocas horas más que en todo el promedio mensual de abril, lo que provocó anegamientos, aunque en esos sectores el agua drenó con mayor rapidez.

El temporal también generó incidentes viales. En la Autopista del Oeste, a la altura de El Palomar, se produjo un choque múltiple entre tres vehículos, aunque sin heridos. A su vez, en la avenida General Paz, a la altura de Cabildo en sentido hacia Lugones, se registraron demoras por otro incidente.

En tanto, la Panamericana presentaba tránsito intenso en dirección a la Ciudad, en medio de un contexto general de circulación complicada en los principales accesos.

En cuanto al servicio eléctrico, 2.739 usuarios de la empresa Edenor permanecen sin luz como consecuencia del temporal.

Por su parte, otros 7.006 clientes de Edesur continúan afectados por cortes en el suministro, principalmente en distintas zonas del sur del conurbano y la Ciudad.

Frente a este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta a corto plazo por lluvias intensas, que abarca a la Ciudad y a varios distritos del conurbano, como Avellaneda, Berazategui, Florencio Varela, Lanús, Lomas de Zamora, Quilmes, Tigre, San Isidro y Vicente López, entre otros.

Crecen los ataques «piraña» en el AMBA

Crecen los ataques «piraña» en el AMBA

Se trata de una modalidad delictiva que se caracteriza por la acción en grupo, la rapidez y el uso de la sorpresa y que tiene como blanco a víctimas en la vía pública. Cómo resguardarse.

Robos piraña: las víctimas son atacadas por grupos de ladrones.Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se registran hasta 50 emboscadas y ataques tipo «piraña» por día, una modalidad delictiva que tiene como blanco a víctimas en la vía pública y que se caracteriza por la acción en grupo, la rapidez y el uso de la sorpresa. El reciente asalto a una mujer en la localidad bonaerense de Ramos Mejía expuso con claridad esta mecánica, cada vez más frecuente en calles del conurbano y la Ciudad.

El hecho ocurrió el jueves al mediodía, cuando la víctima llegaba en su auto a la casa de una amiga, en la calle Cotagaita al 2100, y fue interceptada por al menos cuatro delincuentes.

Según las imágenes de cámaras de seguridad, un vehículo se detuvo junto al suyo y tres de los asaltantes descendieron de manera coordinada, mientras un cuarto permanecía al volante. La rodearon, la obligaron a bajar y, tras un intento de escape, la tiraron al piso, la golpearon en la cabeza y la arrastraron de los pelos sobre el asfalto antes de robarle el auto.

La secuencia duró pocos segundos. Los atacantes escaparon con el vehículo de la víctima y la dejaron tendida en la calle, con golpes, mientras era asistida por vecinos. Horas más tarde, a pocas cuadras, otro grupo cometió un robo similar en la zona.

La mecánica se repite: entre dos y seis delincuentes, en moto o en auto, interceptan a la víctima en movimiento o cuando se encuentra detenida, la rodean y ejecutan el robo en menos de un minuto. La sorpresa y la superioridad numérica reducen cualquier posibilidad de reacción.

Los escenarios más frecuentes son esquinas, semáforos, accesos a viviendas y zonas comerciales. En muchos casos, los delincuentes marcan previamente a las víctimas o eligen objetivos al voleo en función de la oportunidad.

Entre los bienes sustraídos figuran autos, motos, teléfonos celulares, mochilas, carteras y dinero en efectivo. En algunos episodios se llevan el vehículo completo; en otros, concretan robos rápidos de pertenencias.

Las emboscadas adoptan distintas formas: encierros mediante motos, abordajes directos al descender del vehículo, ataques a peatones y asaltos coordinados en puntos de circulación.

La reiteración de estos hechos muestra un patrón de actuación consolidado, con grupos que operan de manera coordinada, atacan en segundos y se dispersan rápidamente tras concretar el robo.

El episodio de Ramos Mejía reúne todos los elementos de esta modalidad: acción en grupo, ataque sorpresivo, violencia física y robo del vehículo en plena vía pública, en una secuencia que se replica a diario en distintos puntos del AMBA.

En ese contexto, especialistas en seguridad recomiendan adoptar medidas preventivas para reducir riesgos en la vía pública. Entre ellas, evitar el uso del celular en la calle, mantener la atención en el entorno, no detenerse en zonas poco iluminadas o con escasa circulación y, en el caso de conductores, dejar siempre una distancia prudente con el vehículo de adelante para poder maniobrar ante una situación sospechosa.

También se aconseja variar rutinas y recorridos, evitar exhibir objetos de valor y, ante la presencia de movimientos extraños o personas que merodean, priorizar el alejamiento inmediato del lugar. En caso de ser abordado, la recomendación general es no resistirse para evitar situaciones de mayor violencia, ya que en este tipo de ataques los delincuentes suelen actuar en grupo y con rapidez.

 

Crecen las estafas a jubilados y ya hay más de 70 por día en el AMBA

Crecen las estafas a jubilados y ya hay más de 70 por día en el AMBA

La cifra aumentó en las últimas semanas. Los delincuentes actúan con diversas tácticas para robarles los ahorros a los adultos mayores o desvalijar sus hogares. Los consejos evitar las estafas.

Nunca entregar dinero

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

Las fiscalías de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano recibieron en las últimas semanas un número alarmante de denuncias por estafas mediante diversos «cuento del tío», con un promedio de más de 70 casos diarios. Los hechos afectan sobre todo a personas jubiladas y adultos mayores, que son blanco frecuente de estos engaños que terminan con el robo de sus ahorros o el arrebato de sus pertenencias, además de sufrir muchas veces que entren a sus hogares con las consecuencias de extrema violencia.

El modus operandi es siempre similar: los estafadores contactan a las víctimas, se presentan como funcionarios judiciales, policías, empleados bancarios o incluso familiares en apuros y generan un relato de urgencia para obtener dinero o datos confidenciales. En muchos casos, los delincuentes aseguran que un hijo o familiar está detenido o en problemas legales y que para resolver la situación se necesita una suma de dinero en efectivo que debe ser entregada en mano o en un punto de entrega pactado. La maniobra suele ir acompañada de fuerte presión emocional y urgencia para que la víctima actúe sin dudar.

Uno de los casos más resonantes en los últimos días involucró a una pareja de jubilados en el barrio porteño de Palermo, a quienes un estafador intentó cobrarles 40.000 dólares alegando la supuesta detención de un familiar. La víctima, al dudar de la veracidad del relato, se comunicó con la Policía y la intervención permitió frustrar la estafa y detener al sospechoso cuando se presentó a retirar el dinero pactado. El procedimiento contó con coordinación entre la Policía de la Ciudad y la fiscalía actuante, que mantuvo el contacto con el estafador hasta su arresto en flagrancia.

Fuentes policiales y judiciales consultadas sostienen que casos similares se repiten todos los días en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En muchas de las denuncias, la mecánica incluye no sólo llamados telefónicos sino también visitas personales de cómplices que buscan «verificar» el dinero antes de llevárselo, o la entrega de sobres con billetes en plazas y bancos.

Los consejos para evitar estafas a jubilados

Desde la Justicia se recuerda a los damnificados que nunca deben proporcionar datos bancarios, contraseñas, ni retirar dinero por teléfono bajo ninguna promesa o amenaza, y que ante la duda deben cortar la comunicación y consultar inmediatamente con familiares o autoridades competentes.

La proliferación de estas estafas se explica, según los investigadores, por la facilidad con la que los delincuentes obtienen números telefónicos y perfiles vulnerables, así como por la presión que ejercen con argumentos emotivos y técnicos que confunden a las víctimas. Las autoridades también aseguran que en muchos casos los mismos grupos delictivos prueban variantes del cuento del tío, apelando a nuevas excusas como trámites de organismos públicos, supuestas causas judiciales, remanentes de obras sociales o beneficios de jubilación que requieren «actualización urgente».

En el marco de la creciente cantidad de hechos, las fiscalías de la Ciudad y del Conurbano reforzaron las advertencias públicas y comparten recomendaciones para evitar caer en estos fraudes. Entre los consejos más destacados se incluyen: nunca entregar dinero, tarjetas o datos personales a nadie que se comunique telefónicamente sin verificar primero la identidad del interlocutor con un familiar directo o un asesor de confianza. No seguir instrucciones de extraños que generen urgencia o amenaza con consecuencias graves si no se actúa de inmediato. Consultar directamente con la persona mencionada en la supuesta emergencia antes de tomar cualquier decisión o retirar dinero. Cortar la llamada y comunicarse con la comisaría más cercana o el 911 ante cualquier sospecha de estafa.

 

Crece la violencia y denuncian 270 peleas por semana en el AMBA

Crece la violencia y denuncian 270 peleas por semana en el AMBA

Esa es la cantidad de causas que ingresan en las fiscalías de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Preocupación por el aumento de enfrentamientos entre estudiantes, discusiones de tránsito y dramas vecinales.

Las agresiones callejeras culminan con personas heridas y hasta homicidios.

Fuente https://www.diariopopular.com.ar/

En la cuadra de Ramón Falcón al 6100 de Isidro Casanova, en la zona conocida como Plaza Atalaya, los vecinos atraviesan un infierno cada noche. Es que decenas de jóvenes copan la plaza y las veredas de los hogares con fiestas que se extienden hasta el amanecer, donde se venden y consumen drogas, circula el alcohol y arman picadas ilegales de motos por dinero. Mientras la música suena a todo volumen, no hay control de ningún tipo. Las agresiones salvajes a los vecinos que piden un poco de paz no se detienen: el viernes una chica le arrojó una botella a una propietaria que casi mata a su hija adolescente, al tiempo que su hijo con autismo tuvo una severa crisis. El caso no es aislado, porque en las fiscalías del AMBA ingresan cada semana unas 270 causas por agresiones callejeras, en su mayoría con personas heridas y hasta homicidios.

En la zona del hecho descripto, los vecinos relatan que los jóvenes llegan en moto, corren picadas, consumen y venden drogas a la vista de todos y usan la calle como si fuera una zona liberada. La música suena hasta la madrugada, mezclada con gritos, peleas y el rugido de las motos que aceleran sin control.

En las últimas horas, ese clima generó un nuevo hecho de salvajismo. Una vecina identificada como Elisa -madre de una adolescente y de un joven con autismo- salió, con miedo pero desesperada, a pedir que bajaran el volumen. Pero los jóvenes reaccionaron con violencia. Y una chica tomó una botella y la arrojó directo hacia la casa. El proyectil explotó en pedazos, tras pasar a centímetros de la cabeza de la hija; otros fragmentos cayeron sobre el patio y le cortaron los pies a la mujer. De inmediato, su hijo con autismo sufrió una severa crisis. La familia quedó en shock. Los vecinos llamaron una y otra vez al 911, pero la policía jamás llegó.

Quienes viven alrededor aseguran que la situación se volvió insostenible. Hablan de motos que entran y salen a toda hora, de chicos que se pelean entre ellos, de discusiones que terminan en golpes, de corridas y amenazas, de botellas rotas, de autos frenando para comprar droga. Las noches son interminables. Las ventanas se cierran, las luces se apagan y muchos eligen no intervenir por miedo a represalias. Nadie quiere ser el próximo en recibir un botellazo, un balazo o cruzarse con un grupo que, alcoholizado y drogado, parece capaz de cualquier cosa.

Pero lo que ocurre en Atalaya no es un hecho aislado: forma parte de una ola de violencia callejera que golpea a todo el Área Metropolitana de Buenos Aires. Según relevamientos recientes de las fiscalías, allí se producen unas 270 denuncias por peleas y agresiones salvajes por semana, muchas con heridos, armas blancas, botellazos, palazos, corridas y episodios filmados que circulan en redes como si fueran espectáculos callejeros. Jóvenes alcoholizados, vecinos enfrentados, motociclistas, grupos que se cruzan por una mirada, una bocina o una discusión mínima. En paralelo, crece la violencia barrial vinculada a la venta de drogas, picadas, disputas por territorio y celebraciones que terminan en caos.

En los últimos días, además, hubo episodios de extrema violencia protagonizados por estudiantes. En La Matanza, dos grupos de alumnos de escuelas técnicas terminaron en una pelea masiva a la salida del colegio: hubo patadas, corridas, golpes con cascos de moto y un adolescente terminó internado por un corte profundo en la cabeza. En Avellaneda, una discusión entre dos chicas por un mensaje en redes terminó en un enfrentamiento de más de 20 estudiantes, que se trenzaron en plena calle mientras adultos intentaban separarlas sin éxito. Y en San Martín, un clásico conflicto de tránsito entre un grupo de egresados que festejaba arriba de una camioneta y el conductor de un auto derivó en una brutal golpiza, con dos heridos y un video viral donde se ve cómo uno de los agresores salta sobre el capot para atacar al conductor.

La violencia parece expandirse sin freno, mezclando menores, adultos, motos, alcohol, drogas y una sensación de impunidad total. Atalaya es solo una postal más de un problema que ya atraviesa todo el AMBA. Y mientras los vecinos siguen encerrados, pidiendo ayuda, la calle queda en manos de quienes la dominan a fuerza de gritos, botellazos y miedo.