La ayuda en Venezuela
Desde el inicio de la emergencia, las autoridades distribuyeron 9.766 toneladas de alimentos y más de 13,9 millones de litros de agua. Asimismo, continúan desplegados 30.076 efectivos militares y de fuerzas de seguridad, junto con 29.843 voluntarios que participan en las tareas de asistencia, rescate y recuperación.
Mientras continúan los operativos, el país volvió a sentir este viernes una nueva réplica. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) informó que un temblor de magnitud 3,9 se registró a las 10.53 (hora local), con epicentro a 10 kilómetros al noreste de Naiguatá, en el estado de La Guaira, la región más castigada por el desastre.
Aunque no se reportaron daños materiales ni víctimas, el movimiento generó escenas de preocupación en Caracas. Cientos de personas evacuaron edificios de oficinas y centros comerciales en barrios como La Candelaria, Chacao, Plaza Venezuela y Los Ruices, siguiendo los protocolos de seguridad establecidos tras la catástrofe.
El proceso de reconstrucción
Desde el 24 de junio ya se contabilizan 1.171 réplicas, un fenómeno que mantiene en alerta permanente a la población y a los organismos de emergencia.
En paralelo, el Gobierno aseguró que avanza el proceso de reconstrucción. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió este viernes distintas zonas de Caracas para supervisar las obras incluidas en el denominado Plan Venezuela Renace.
Durante la visita informó que 186 edificios y 8.515 viviendas se encuentran en proceso de rehabilitación para permitir el regreso progresivo de las familias evacuadas. En tanto, quienes perdieron totalmente sus hogares permanecen en campamentos transitorios mientras se desarrollan nuevos planes habitacionales.
La mandataria también destacó avances en la recuperación de los servicios básicos. Según precisó, el suministro eléctrico en La Guaira ya fue restablecido en un 96% gracias a la rehabilitación de 21 subestaciones, mientras que el servicio de agua potable alcanza un 84% de normalización. En las zonas donde la infraestructura continúa destruida, el abastecimiento se realiza mediante camiones cisterna.
Asimismo, continúan los trabajos para restablecer las telecomunicaciones afectadas y las tareas de remoción de escombros, indispensables para avanzar con la reparación de viviendas, edificios públicos y rutas.
El papel de Naciones Unidas
La recuperación cuenta además con apoyo internacional. Representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) trabajan junto al Ministerio de Obras Públicas venezolano para acelerar la reconstrucción de manera segura e inclusiva, revisando incluso los protocolos de construcción para zonas de alta actividad sísmica.
A esa cooperación se sumó la llegada al puerto de La Guaira del buque anfibio estadounidense USS San Antonio, que reforzará las operaciones humanitarias encabezadas por el Comando Sur de Estados Unidos. La embarcación se incorpora al USS Fort Lauderdale, que ya funcionaba como centro logístico para distribuir alimentos, agua potable, medicamentos y equipos de emergencia.
La operación humanitaria moviliza a más de 4.500 efectivos estadounidenses, incluidos unos 2.200 infantes de marina, además de aviones de transporte C-17 Globemaster que trasladaron maquinaria pesada y sistemas de purificación de agua para asistir a las zonas más afectadas.
Pese al avance de la ayuda y de las tareas de reconstrucción, la emergencia continúa siendo una de las peores catástrofes naturales registradas en la historia reciente de Venezuela. Miles de personas permanecen sin poder regresar a sus hogares y las autoridades mantienen el monitoreo permanente ante la posibilidad de nuevas réplicas.