«Y como siempre digo, cuando a la Argentina le va mal, a Mar del Plata le va peor, porque nosotros tenemos una matriz productiva que requiere crecimiento económico con distribución de la riqueza e inclusión social», sostuvo la ex directora ejecutiva de ANSES.
Como marplatense, Raverta hizo especial hincapié en el turismo, al que definió como «una industria sin chimeneas», y le atribuyó la caída de la afluencia de turistas a la situación económica del país y puntualmente a la región costera «afecta directamente al bolsillo de los trabajadores, de las grandes mayorías y de los jubilados, el que tenía un peso guardado para poder venir a Mar del Plata no lo puede hacer».
«Nosotros perdemos la capacidad de recibir visitantes; esos visitantes que no vienen no consumen y no generan ingresos en la ciudad», resumió.
También señaló el impacto sobre la producción local de la apertura de importaciones: «Comprar más barato afuera es que se funda la industria textil local, que es una identidad de la ciudad y es muy importante para nosotros. Lo mismo pasa en el puerto: si se pueden comprar buques usados de otros países, ¿por qué una empresa marplatense va a pedirle a un astillero local un buque para salir a pescar?»
Respecto de la actividad turística, Raverta afirmó que «estamos en vacaciones de invierno y en Mar del Plata ni nos enteramos» y sostuvo que existe «una preocupación enorme de la Cámara de Hoteleros, de la Cámara de Gastronómicos, los comerciantes y por supuesto los sindicatos».
Además, recordó que «la temporada de invierno pasada fue la peor temporada en 20 años. Semana Santa fue el peor fin de semana en 20 años. El primer fin de semana largo del año hubo un 50% de ocupación y el último fin de semana largo, antes de las vacaciones, hubo un 25% de ocupación».
Al analizar la situación local, la exministra de Desarrollo de la Comunidad bonaerense apuntó contra la administración municipal. «Mar del Plata es un municipio que hace muchos años lo gobierna una fuerza política, que si bien es el PRO o La Libertad Avanza, depende de la elección y la coyuntura eligen a qué fuerza responden. En todos estos años han mantenido una constante, que es abandonar la ciudad», dijo la candidata a intendente de la principal fuerza opositora, Unión Marplatense.
Para Raverta, «las cuestiones esenciales de las que se ocupa una gestión local en Mar del Plata están abandonadas; el transporte es muy malo y vienen prorrogando la licitación por quinta vez consecutiva; la recolección de residuos es un desastre, hay mugre por todos lados, de eso no hay un marplatense que no sepa».
La referente de Fuerza Patria puso el foco también en las tasas municipales y sostuvo que las decisiones del gobierno local terminan impactando directamente en el bolsillo de los vecinos «La ciudad está abandonada y el municipio se tiene que hacerse cargo de pensar cómo construye ingresos para la ciudad, pero en cambio golpean a los vecinos con sus decisiones. Tenemos la nafta más cara del país porque ponen una tasa al combustible, ponen la tasa municipal dentro de la factura de la luz para garantizarse la cobrabilidad, pero en el medio no iluminan ningún barrio, no arreglan ninguna calle, en ningún lugar de Mar del Plata».
En ese sentido, agregó: «Todas las decisiones tienen que ver con la desprotección de la ciudad y con el abandono de la función que tiene que tener un intendente en este momento, Montenegro o Neme, cualquiera de los dos, porque no se termina de entender cuál es el intendente».
«El municipio tiene cero políticas», dijo la legisladora peronista al referirse a la administración local para revertir la caída del turismo y cuestionó el destino de los recursos específicos del área «el gobierno municipal tiene un fondo afectado para que el Ente que administra las políticas de turismo pueda hacer promoción de la ciudad y ese fondo no se usa para publicitar Mar del Plata en el resto del país, sino que se usa para pagar sueldos, está todo muy mal administrado».