Clorinda alerta por el impacto de las nuevas restricciones al tráfico vecinal fronterizo –
La Resolución General 5910/26 establece un límite de USD150 y limitaciones sobre determinados productos.

Advierten que las medidas podrían afectar las ventas, el empleo y la recaudación en la segunda ciudad, cuya actividad comercial está estrechamente vinculada con la demanda de Asunción
A pocas horas de la entrada en vigencia de la Resolución General 5910/26, que regula el Tráfico Vecinal Fronterizo (TVF), surgieron cuestionamientos por el impacto que la nueva normativa podría tener en las economías de las ciudades limítrofes.
Uno de los principales planteos apunta a que la medida no contempla las particularidades de estas localidades, donde el intercambio de mercancías constituye un motor económico y una fuente de empleo para numerosos sectores de la población.
La resolución establece un límite de USD150 y restricciones relacionadas con determinados productos, su acondicionamiento y presentación. Según advierten sectores vinculados al comercio fronterizo, estas disposiciones podrían profundizar las dificultades que atraviesa la actividad.
En Clorinda, sostienen que el monto fijado no se corresponde con la dimensión del comercio local, cuyo sector minorista y mayorista está preparado para abastecer una importante demanda de consumo proveniente de Asunción, Paraguay. En ese contexto, advierten que las limitaciones podrían reducir las ventas, afectar los puestos de trabajo y disminuir la recaudación de la ciudad.
Además, cuestionan el enfoque restrictivo de la normativa y señalan que la dinámica fronteriza requiere regulaciones que contemplen la realidad social y económica de cada región, donde el intercambio comercial tiene un papel central.
Los cuestionamientos también apuntan a una presunta contradicción en la política económica del Gobierno nacional. Mientras se promueve la apertura de las importaciones mediante la reducción de aranceles y la eliminación de determinadas trabas burocráticas, sostienen que los comerciantes fronterizos enfrentan límites que condicionan su actividad.
Como ejemplo, plantean que las grandes operaciones de importación pueden acceder a condiciones más flexibles, mientras que los comerciantes de Clorinda y de otras localidades del Norte argentino deben ajustarse a restricciones específicas para el ingreso de mercaderías bajo el régimen de tráfico vecinal.
Ante este escenario, los sectores críticos advierten que la aplicación de la norma podría profundizar las dificultades del comercio local y reclaman que se tengan en cuenta las particularidades de las economías fronterizas.