Elecciones en Israel: con más del 85% escrutado, Netanyahu lidera aunque sin la mayoría asegurada
Los datos provisionales de la Comisión Electoral Central sitúan a la alianza del primer ministro con 54 escaños, mientras que la oposición liderada por Gadi Eisenkot alcanza los 49. Ninguno de los dos bloques logra alcanzar el umbral de los 61 diputados necesarios para formar gobierno en la Knesset.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
Con el 85% de las urnas escrutadas, el bloque opositor del ex-jefe militar Gadi Eisenkot obtenía entre 49 escaños, en las elecciones celebradas en Israel para renovar el Parlamento (Knesset) mientras que el Likud, partido del actual primer ministro Benjamin Netanyahu, alcanzaba las 54 bancas,
Dado que la Knesset cuenta con un total de 120 escaños, la mayoría absoluta para formar un gobierno ejecutivo requiere de al menos 61 diputados. De esta manera, ninguna de las dos principales fuerzas políticas alcanza por sí sola la cifra necesaria, lo que deja el futuro político del país en manos de las negociaciones parlamentarias y de los partidos árabes-israelíes, cuyas agrupaciones suman 17 escaños y podrían desempeñar un papel determinante en el equilibrio de fuerzas.
En tanto, el bloque de Netanyahu mantiene un fuerte bastión en varias de las ciudades y comunidades más golpeadas por el conflicto bélico y el ataque de Hamas, registrando altos porcentajes de apoyo en localidades fronterizas como Sderot, Ofakim y Kiryat Shmona. Por su parte, los sectores de la oposición reclaman un cambio de rumbo y apelan a articular mayorías con la participación de las bancas árabes para desplazar al actual mandatario, mientras el presidente Isaac Herzog se prepara para definir qué dirigente recibirá el mandato de 42 días para intentar conformar la próxima coalición de gobierno.
Las encuestas a pie de urna realizadas por las cadenas de televisión no mostraban un ganador claro en las elecciones celebradas este martes que contaron con una gran asistencia, en torno al 74,3% del padrón electoral.
De todos modos, el Likud de Netanyahu, se perfila como la formación individual más grande en el Parlamento, con 24 o 25 escaños, mientras que el Yashar de Eisenkot ganaría entre 21 y 23.
Se pronostica que los partidos árabes alcanzarán un total combinado de 17-18 escaños, lo que complica los esfuerzos de ambos bloques para formar una coalición, según The Jerusalem Post.
Se esperaba que el recuento comenzase durante la noche y los resultados oficiales se publicarán dentro de los ocho días posteriores al día de las elecciones, es decir, antes del 4 de noviembre.
La Knesset tiene 120 escaños, por lo que una coalición necesita un mínimo de 61 para ser aprobada por el presidente.
Según informó el Comité Electoral Central de Israel, aproximadamente el 74,3% de los votantes elegibles habían emitido su voto a las 20 hora local. Esto equivaldría un total de 5.450.000 personas que emitieron su voto, de unos 7,3 millones de electores habilitados.
Esta cifra contrasta con la participación del 66% registrada en la misma fecha durante las últimas elecciones de 2022.
Para la encuestadora y consultora política israelí Dahlia Scheindlin, la participación electoral alcanzó niveles récord en las que muchos israelíes consideran las elecciones más importantes de la historia del país.
«Suena a cliché, pero sin duda entre los partidarios de la oposición existe la clara sensación de que el país tomará un rumbo irreconocible si gana otro gobierno de Netanyahu, y se han movilizado de forma muy significativa», declaró.
Según los datos de participación del Comité Electoral Central de Israel, también se observaron «niveles realmente muy altos en la comunidad árabe», afirmó.
En tanto, los rivales de Netanyahu celebraron el resultado de las encuestas a boca de urna y lo presentaron como un derrumbe de su apoyo, aunque la oposición no tiene un camino claro hacia la victoria.
Gadi Eisenkot, presidente del partido Yashar y principal rival de Netanyahu, dijo que el resultado indicaba «una falta total de confianza en Netanyahu y en el Gobierno del 7 de octubre».
«Actuaré de inmediato para hacer cumplir la voluntad del pueblo, reemplazar al gobierno de Netanyahu y establecer un Gobierno sionista que impulse el servicio militar obligatorio lo antes posible», afirmó Eisenkot en un comunicado poco después de la publicación de las encuestas a boca de urna.
El ex primer ministro Yair Lapid, quien se alió con Naftali Bennett, otro ex primer ministro, dijo: «Que nadie los confunda: el bloque de Netanyahu ha sufrido una derrota aplastante. Este es un derrumbe total y la ciudadanía les ha dicho que se vayan a casa».
Netanyahu votó pasado el mediodía de este martes en Jerusalén y arengó a la ciudadanía a que acuda a cumplir con su derecho democrático de expresarse en las urnas, según indicó un comunicado oficial.
El referente del Likud acudió al colegio electoral acompañado por su esposa, Sara, según un comunicado difundido por su oficina, en las primeras elecciones nacionales en el país después de los ataques terroristas de Hamás el 7 de octubre de 2023.
«íVayan a votar!», reclamó Netanyahu a los israelíes en hebreo, según el texto, en unos comicios cruciales tras los ataques de Hamás y la ofensiva contra Gaza.
Netanyahu envió también a los votantes un videomensaje en el que acusaba a la izquierda y a los partidos árabes de intentar «robar las elecciones», después de que la Policía detuviera en el Néguev a tres sospechosos de haber intentado comprar votos para el partido islamista Raam.
«Miren, están advertidos. Los índices de participación en el sector árabe del sur, sin ir más lejos, son más altos que en el sector judío. Tienen que salir a votar», insistió Netanyahu, animando a que «nadie se quede en casa».
Netanyahu insistió con que «está en juego y en la balanza la preservación del Estado judío», ya que, según él, «un gobierno de izquierdas, con partidos árabes acabará con el Estado de Israel».