Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz y el petróleo se desplomó más de 3%

Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz y el petróleo se desplomó más de 3%

El gobierno de Teherán propuso retomar en siete días las negociaciones por su programa nuclear si Estados Unidos levanta el bloqueo naval y las sanciones a las ventas de crudo.

Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz y el petróleo se desplomó más de 3%  - Crónica - Firme junto al pueblo

Fuente: https://www.cronica.com.ar/

Irán puso sobre la mesa una nueva propuesta para intentar descomprimir el conflicto en Medio Oriente: ofreció reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y retomar las conversaciones sobre su programa nuclear en un plazo de siete días. A cambio solicitó que Estados Unidos levante el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, elimine las sanciones contra las ventas de petróleo y respete un alto el fuego que también incluiría a Líbano.

La iniciativa fue presentada el jueves por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, durante una reunión privada realizada al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.

La señal de diálogo tuvo una repercusión inmediata en los mercados energéticos. Después de varias semanas de fuertes aumentos, el precio del petróleo cerró la semana con caídas superiores al 3% tanto en el Brent europeo como en el WTI de Texas, la referencia utilizada en Estados Unidos.

Qué propone Irán para calmar el conflicto bélico

La propuesta fue transmitida a Washington a través de mediadores y guarda similitudes con el llamado Memorando de Entendimiento alcanzado en junio, aunque con un plazo mucho más corto.

Aquel acuerdo contemplaba un período interino de 60 días, pero terminó derrumbándose cuando Irán reanudó los ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz.

Ahora, Teherán plantea que la reapertura de esa vía marítima y el regreso a las conversaciones nucleares se produzcan en apenas una semana, siempre que Estados Unidos cumpla previamente con las condiciones planteadas.

El estrecho es uno de los principales puntos de presión de Irán. Antes de la guerra, por allí transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo, por lo que cualquier interrupción genera efectos sobre los mercados internacionales.

Una oportunidad para Trump

Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute, sostuvo que Araghchi planteó durante la reunión que un acuerdo rápido podría beneficiar también al presidente estadounidense, Donald Trump, antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.

«Si Trump calcula que este arreglo vale la pena y puede aportarle beneficios políticos antes de las elecciones de mitad de mandato y reducir los precios de la gasolina, quizá veamos una flexibilidad que no se ha visto en semanas anteriores», afirmó Parsi en declaraciones recogidas por The Associated Press.

El analista, sin embargo, advirtió sobre una «profunda desconfianza» entre las partes. Según explicó, existe la posibilidad de que Irán busque ganar tiempo para incrementar sus ventas de petróleo y aliviar la presión económica que soporta.

Trump ya había señalado que no tiene prisa por alcanzar un acuerdo, pese a que los elevados precios del petróleo alimentan la inflación.

Qatar vuelve a escena

Las últimas horas también estuvieron marcadas por nuevos contactos diplomáticos. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, recibió el viernes al primer ministro de Qatar, país que desempeñó un papel clave como mediador durante las conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos desarrolladas esta semana en Naciones Unidas.

Pezeshkian había dicho el miércoles ante la Asamblea General que Irán continuaba abierto a la diplomacia. Ese mismo día, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había señalado: «Si hay una oportunidad de intercambiar ideas y mensajes, lo haremos».

Sin embargo, los antecedentes pesan. Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra con un ataque sorpresa el 28 de febrero, mientras Irán participaba en conversaciones nucleares. Desde entonces, ambas partes se acusan mutuamente de haber incumplido el acuerdo alcanzado en junio.

Parsi sostuvo que la urgencia de Teherán para alcanzar un entendimiento también responde a la sospecha de que Washington utiliza esta diplomacia «para dificultar que los iraníes lancen ataques preventivos antes de las elecciones de mitad de mandato».

La situación en el mar Rojo también forma parte de las negociaciones., ya que la propuesta iraní incluiría a Líbano, donde Israel y Hezbollah, grupo respaldado por Teherán, han respetado en gran medida un alto el fuego.

Mientras Pezeshkian y Araghchi avanzan con la vía diplomática, sectores duros del poder iraní cuestionaron los contactos con Estados Unidos.

El legislador Ebrahim Rezaei afirmó en X que reunirse con «el enemigo agresor» demostraba debilidad. La Asamblea de Expertos de Irán, integrada por clérigos chiíes y encargada de designar al líder supremo, sostuvo que «no hay otro camino que la resistencia».

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, quien fue negociador principal en conversaciones anteriores con Washington, reconoció públicamente la existencia de posiciones enfrentadas.

«Hay una visión que habla de guerra, pero no ofrece ninguna perspectiva ni mecanismo para llevarla a una conclusión contundente», escribió en redes sociales. «En el extremo opuesto, hay una corriente que comete el error de subestimar las capacidades nacionales».

«El primer error mantiene al país en un estado de crisis permanente, mientras que el segundo entrega los recursos y la dignidad nacionales al enemigo», añadió.