Macron pidió restablecer el orden en Francia tras una ola de violencia y saqueos
El presidente francés, Emmanuel Macron,, condenó los graves incidentes registrados durante las protestas contra el aumento del costo de vida y anunció medidas para reforzar la seguridad.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó ayer con “ira y vergüenza” la ola de disturbios, saqueos y enfrentamientos que sacudió a distintas ciudades del país durante las masivas protestas contra el aumento del costo de vida. En un mensaje televisado, anunció medidas para reforzar la seguridad, reclamó transparencia sobre la actuación policial y llamó al diálogo para responder al creciente malestar social.
“Esta noche todos sentimos ira y vergüenza”, afirmó el mandatario durante una declaración de diez minutos, luego de una jornada de violencia que dejó centenares de comercios dañados, edificios públicos atacados y miles de detenidos.
Macron atribuyó los hechos más graves a grupos de extrema izquierda y delincuentes, aunque pidió diferenciar a quienes protagonizaron los incidentes de los manifestantes que expresaron reclamos legítimos por la inflación y las dificultades económicas.
Restricciones a las manifestaciones
“El país necesita orden y calma, no una escalada”, sostuvo el jefe de Estado, quien advirtió que las demandas sociales deben encontrar respuestas mediante el diálogo y las instituciones democráticas, y no a través de la violencia.
En ese sentido, anunció que los prefectos podrán prohibir determinadas concentraciones para proteger edificios públicos, comercios y espacios urbanos. Los daños materiales ocasionados durante las protestas se estiman en cientos de millones de euros, aunque todavía no existe una evaluación definitiva.
Además, exigió al ministro del Interior, Laurent Nuñez, que revise la actuación de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones y garantice transparencia sobre los procedimientos utilizados.
“Espero respuestas claras”, remarcó Macron, en medio de cuestionamientos por la respuesta policial ante las movilizaciones.
Miles de detenidos y nuevos enfrentamientos
Las protestas del sábado movilizaron a unas 550.000 personas en toda Francia, según las cifras oficiales, mientras que los organizadores elevaron la participación a más de 800.000 manifestantes.
Sin embargo, las movilizaciones derivaron en graves incidentes que continuaron durante el domingo, especialmente en París.
En la plaza de la República se registraron nuevos enfrentamientos entre manifestantes convocados a través de las redes sociales y efectivos policiales. También hubo saqueos en al menos tres comercios, incluidos los grandes almacenes BHV, ubicados en las inmediaciones del Ayuntamiento.
La Prefectura de Policía informó que durante esos episodios fueron detenidas al menos 25 personas.
De acuerdo con el último balance difundido por el Ministerio del Interior, los disturbios dejaron un total de 2.397 detenidos en todo el país y 997 policías y gendarmes heridos.
La magnitud de los incidentes profundizó la preocupación del Gobierno por la posibilidad de que las protestas se extiendan durante los próximos días.
La oposición cuestionó duramente al Presidente
El mensaje de Macron no logró apaciguar las críticas de los principales sectores opositores, que coincidieron en cuestionar la respuesta del Ejecutivo, aunque desde posiciones políticas diferentes.
El presidente de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, calificó de “lamentable” el discurso presidencial y acusó al Gobierno de mostrarse incapaz de garantizar la seguridad.
“Este poder cobarde y desorientado no tiene nada que decir a los franceses y nada más que proponerles”, escribió en su cuenta de X.
Por su parte, Marine Le Pen consideró que Macron es “un presidente sin crédito ni autoridad” y sostuvo que perdió contacto con la realidad.
Desde la izquierda radical, el coordinador de La Francia Insumisa, Manuel Bompard, también rechazó el mensaje presidencial y lo calificó de irresponsable por no ofrecer soluciones concretas a las demandas de los manifestantes.
La dirigente ecologista Marine Tondelier, en tanto, reclamó respuestas frente a las crisis sociales, medioambientales y democráticas, y cuestionó que el Gobierno concentre su discurso en la condena de la violencia.
Un intento de descomprimir la crisis
Ante este escenario, Macron anunció que el primer ministro, Sébastien Lecornu, convocará durante los próximos días a representantes políticos, sindicatos, organizaciones estudiantiles, autoridades locales y parlamentarios para elaborar propuestas que permitan atender los reclamos sociales.
El objetivo será encontrar respuestas a las dificultades económicas y al descontento de distintos sectores, especialmente de los estudiantes y de los ciudadanos afectados por la inflación.
La crisis se desarrolla, además, en un contexto político particularmente delicado, a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que las fuerzas de derecha e izquierda radical aparecen fortalecidas según los sondeos.
Antes de emprender una gira por países del golfo Pérsico, Macron pidió que la campaña electoral transcurra dentro del debate democrático y el respeto institucional, lejos del “desorden y la destrucción”.