Masiva renuncia de médicos en Paraguay: más de 300 profesionales ponen sus cargos a disposición y peligra la atención en hospitales públicos

Masiva renuncia de médicos en Paraguay: más de 300 profesionales ponen sus cargos a disposición y peligra la atención en hospitales públicos

En el Hospital Nacional de Itauguá, sus principales autoridades y los jefes de departamentos pusieron sus cargos a disposición, mientras otros centros enfrentan la salida masiva de profesionales y reclamos por falta de insumos.

Fuente: //http/ABC

La crisis del sistema de salud pública de Paraguay se profundizó este lunes con la presentación de renuncias de cientos de médicos especialistas en distintos hospitales del país. El conflicto, que lleva una semana de huelga, sumó un nuevo capítulo en el Hospital Nacional de Itauguá, donde el director general, el director médico y los jefes de departamentos y servicios pusieron sus cargos a disposición del Ministerio de Salud.

El director general del Hospital Nacional de Itauguá, Miguel Ferreira, explicó que tomó la decisión ante la salida de numerosos especialistas y la posibilidad de que los servicios queden sin sus responsables. En total, serían alrededor de 100 cargos jerárquicos los que quedaron a disposición de la ministra de Salud, María Teresa Barán.

El director médico, José Espínola, también acompañó la medida, al igual que los jefes de los distintos departamentos. Luis Meza, vocero de los servicios del hospital, advirtió que, si el Gobierno no demuestra predisposición para encontrar una solución al conflicto, los responsables de las áreas podrían concretar sus renuncias.

Mientras tanto, la situación también afecta directamente al plantel médico. En el Hospital Nacional de Itauguá presentaron sus renuncias 46 médicos de terapia neonatal y 25 de terapia intensiva pediátrica. A esto se suman las salidas ya anunciadas de 30 anestesiólogos y 10 cirujanos pediátricos.

Los profesionales sostienen que la medida responde a un deterioro acumulado de las condiciones laborales y asistenciales. Reclaman que los salarios permanecen estancados desde 2012 y solicitan elevar la remuneración de cinco a ocho millones de guaraníes por un vínculo laboral de 12 horas semanales. También exigen el pago doble por los feriados trabajados, la incorporación de más personal y la regularización de trabajadores contratados.

Según datos difundidos por los médicos, de unos 11.000 profesionales que integran el sistema público paraguayo, alrededor de 9.000 son contratados. El gremio también cuestiona la falta de reposición de médicos que se jubilaron y advierte sobre una sobrecarga cada vez mayor en los hospitales.

Denuncian falta de insumos y pacientes internados en los pasillos

La crisis no se limita a los reclamos salariales. Médicos del Hospital Nacional de Itauguá describieron un escenario de precariedad en el área de Urgencias, donde aseguran que entre 25 y 35 pacientes ingresan diariamente y algunos permanecen durante meses en espacios que originalmente no fueron destinados a internación.

En algunos sectores, los pasillos fueron adaptados como salas de internación o terapia. Los profesionales denunciaron faltantes de jeringas, sondas, antibióticos y otros insumos básicos, además de dificultades para acceder a equipamiento necesario para pacientes críticos.

Los médicos señalaron que, ante la falta de determinados elementos, en ocasiones deben recurrir a la colaboración económica de familiares o incluso aportar dinero de sus propios bolsillos para adquirir materiales. También describieron situaciones en las que pacientes intubados requieren ventilación manual mediante un resucitador mientras esperan una cama o equipamiento de terapia intensiva.

La situación, según los profesionales, genera un fuerte desgaste y dificulta la atención de pacientes que llegan derivados desde hospitales del interior o centros asistenciales de menor complejidad.

La renuncia masiva alcanza a otros hospitales

El conflicto también se extendió a otros establecimientos de referencia de Paraguay. Más de 300 médicos de hospitales públicos presentaron este lunes sus renuncias ante el Ministerio de Salud, luego de finalizar una semana de huelga sin alcanzar un acuerdo con el Gobierno.

Entre los casos más preocupantes aparece el Hospital Pediátrico Acosta Ñu, donde 41 de los 43 médicos terapistas presentaron su renuncia y también lo hizo la totalidad de los cirujanos pediátricos, alrededor de 40 profesionales.

Los médicos aclararon que las renuncias no implican un abandono inmediato de los pacientes, ya que existe un período de preaviso. En el caso de los profesionales del Acosta Ñu, la atención estaría garantizada durante al menos 10 días para los médicos nombrados y hasta 30 días para los contratados, mientras se aguarda una respuesta oficial.

La salida de especialistas también alcanza al Hospital de Trauma, donde se presentaron 35 renuncias de anestesiólogos. A nivel nacional, además, se informó sobre la renuncia de la totalidad de los especialistas en cirugía pediátrica del sistema público y de numerosos neurocirujanos, anestesiólogos y profesionales de terapia intensiva pediátrica.

Desde el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), la secretaria general Rosanna González sostuvo que las renuncias representan una expresión de disconformidad del sector y no una medida de extorsión. Los profesionales insisten en que buscan una respuesta del Gobierno tanto para mejorar sus condiciones laborales como para garantizar una atención adecuada a los pacientes.

El Gobierno busca una salida al conflicto

La ministra de Salud, María Teresa Barán, cuestionó anteriormente la viabilidad del aumento salarial solicitado por los médicos y planteó que el reclamo debe ser analizado dentro de la carrera sanitaria. También advirtió sobre el posible impacto que tendría el incremento salarial en otros sectores.

Ante la escalada del conflicto, el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, anunció que el Legislativo asumirá un rol de mediación entre los médicos, el Ministerio de Salud y el presidente Santiago Peña.

Por ahora, las autoridades cuentan con un margen limitado para intentar destrabar la situación antes de que las renuncias comiencen a hacerse efectivas. En el Hospital Nacional de Itauguá, sus autoridades advirtieron que los servicios continuarán funcionando de acuerdo con su capacidad real, en un contexto marcado por la falta de personal, el aumento de pacientes y las dificultades para garantizar insumos y equipamiento.

La crisis deja así en evidencia un conflicto que trasciende el reclamo salarial y que involucra el funcionamiento de hospitales de referencia, la disponibilidad de especialistas y las condiciones en las que se brinda atención a pacientes en distintas regiones de Paraguay.