Salud mental en adultos mayores: tras un mensaje de la OMS, ofrecen consejos para abordar los cuadros más habituales
Se señaló que alrededor del 14,75% de las personas de 70 años o más tiene algún trastorno mental, generalmente ansiedad o depresión

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Luego de conocerse un reciente comunicado de la Organización Mundial de la Salud acerca de la salud mental de los adultos mayores de 60 años, la psicóloga Ana Lucía Britto (Matrícula Provincial 419) detalló cuáles son los cuadros más habituales en ese segmento de la población en el orden local, y brindó algunas recomendaciones para poder prevenir y abordar esos padecimientos.
La OMS advirtió que la población mundial envejece con rapidez, que en 2030 una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más y que alrededor del 14,75% de las personas de 70 años o más tiene algún trastorno mental, generalmente ansiedad o depresión. Estas afecciones representan el 6,8% del total de años vividos con discapacidad en ese grupo de edad.
También, la Organización alertó que cerca de una sexta parte de las personas que mueren por suicidio (el 16,6%) tiene 70 años o más, y que los problemas de salud mental de las personas mayores suelen pasar inadvertidos o no tratarse adecuadamente. Además, acotó que la estigmatización asociada puede disuadirlas de pedir ayuda.
Por su parte, Britto dijo a este Diario que uno de los cuadros que más se observan en los adultos mayores en Formosa es la depresión, que “probablemente sea una de las problemáticas de salud mental más relevantes y subdetectadas”.
Asimismo, detalló que en las personas mayores este cuadro puede no presentarse como la imagen clásica de tristeza, sino como pérdida de interés y placer, aislamiento, apatía, fatiga y falta de energía, alteraciones del sueño, quejas somáticas, dificultades de concentración, sentimientos de inutilidad, preocupación excesiva por la salud y pensamientos de muerte.
“Es común escuchar que con el aumento de la edad estos síntomas son normales, como ‘es lógico que esté así porque es grande’, ‘no va a mejorar’, ‘se deja estar porque ya está viejo’, entre otros comentarios”, ejemplificó.
A continuación, la profesional mencionó que los adultos mayores también pueden padecer trastornos de ansiedad, con síntomas como una preocupación excesiva, miedo excesivo a enfermarse o a caerse, preocupación constante por familiares, temor a quedarse solos y crisis de angustia. “Es muy usual que la ansiedad no se identifique y quede ‘camuflada’ detrás de consultas médicas repetidas o múltiples síntomas físicos”, apuntó.
A su vez, comentó que otros cuadros habituales son “los trastornos neurocognitivos y el deterioro cognitivo”, como la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, las demencias mixtas y otros trastornos neurocognitivos mayores que afectan la calidad de vida de las personas mayores de 60 años. “Estos cuadros no siempre se presentan con olvidos: hay que estar atentos a los cambios en el estado del ánimo y a los cambios en la rutina”, añadió.
“Y en esta etapa de la vida es más habitual que el adulto mayor experimente duelos y trastornos relacionados con pérdidas como el duelo por fallecimiento de la pareja, pérdida de amigos, pérdida de roles como lo que trae la jubilación, la pérdida de autonomía y la disminución de la red social. El problema aparece cuando el duelo se complica, se prolonga o se combina con depresión, ansiedad y aislamiento. En relación a esto, los problemas asociados al aislamiento y la soledad no deseada son factores que contribuyen al desarrollo o mantenimiento de una problemática de salud mental. A todo ello se debe sumar y tener en cuenta el consumo problemático de alcohol u otras adicciones”, explicó Britto.
“Y como algo no menos importante, en personas mayores, la ideación suicida puede aparecer asociada a todo lo anteriormente mencionado: la depresión, el duelo, el dolor crónico, la enfermedad, el aislamiento, la pérdida de autonomía, los conflictos familiares o la sensación de ser una carga”, agregó.
Prevención
En otro orden, la licenciada dijo que prevenir los problemas de salud mental en la vejez no significa solamente evitar que aparezca una depresión o tratar la ansiedad cuando ya está instalada, sino que requiere construir condiciones que protejan la salud mental, detectar precozmente los cambios y sostener la autonomía, los vínculos y el sentido de propósito.
Para ello, remarcó que dentro del sistema de salud público es “sumamente importante” poder incorporar la salud mental a los controles habituales y no esperar a que el adulto mayor llegue diciendo “estoy deprimido”.
Sumado a esto, subrayó la relevancia de capacitar a los equipos de atención primaria para que médicos, enfermeros, agentes sanitarios, trabajadores sociales, acompañantes y otros integrantes del primer nivel reconozcan señales de alarma, al igual que conocer los recursos comunitarios disponibles a los cuales pueda acceder el adulto mayor, como el Departamento de Adultos Mayores de la Municipalidad de Formosa, las Casas de la Solidaridad del IPS y los Gimnasios Terapéuticos, entre otros.
Para finalizar, Ana Lucía Britto indicó que también es importante promover la actividad física y los hábitos saludables; y aseguró que desde el hogar, es recomendable establecer rutinas claras y adaptadas a las capacidades del adulto mayor, respetando su autonomía, al igual que “favorecer el mantenimiento o la creación de vínculos significativos con esa persona, y no sólo visitarla o hacerle compañía, sino incluirla en las conversaciones, hacerle preguntas e invitarla a participar en ciertas decisiones o eventos”.
“Hay que preservar la autonomía del adulto mayor, permitiéndole realizar actividades que le resulten significativas; todo aquello que pueda hacer aún y que no represente un riesgo para sí mismo, hay que permitírselo, como actividades cognitivas con sentido, vinculadas a sus deseos, como cocinar con recetas, debatir sobre temas que lo atrapen; fomentar la actividad física adaptada, que puede hacer sentado en una silla o hasta acostado inclusive; y, por supuesto, hay que hablar de salud mental sin infantilizar para poder abordar aquello que la persona esté sintiendo y no se trate lo emocional como un tabú”, manifestó.