Tres robos a comercios de celulares en menos de un mes: sospechan de los mismos delincuentes

Tres robos a comercios de celulares en menos de un mes: sospechan de los mismos delincuentes

La seguidilla de robos a comercios dedicados a la venta de celulares y accesorios genera preocupación entre los comerciantes de Formosa.

Tres robos a comercios de celulares en menos de un mes: sospechan de los mismos  delincuentes - Diario La Mañana

Fuente:https://www.xn--lamaanaonline-lkb.com.ar/

En menos de un mes se registraron tres hechos con una modalidad similar: delincuentes ingresaron durante la madrugada tras romper los blindex de los locales y escaparon en motocicletas con teléfonos de alta gama.

Uno de los casos más recientes ocurrió el sábado en Play Cell, donde sustrajeron 21 iPhone. Su propietario, Cristian Molinas, estimó inicialmente las pérdidas en alrededor de 32 millones de pesos. Menos de 72 horas después, durante la madrugada del lunes, ZR Importados volvió a ser blanco de la delincuencia: se llevaron siete iPhone, con un perjuicio calculado en $ 8.100.000. Anterior a estos dos casos, se registró un robo similar en el casco céntrico, mencionado por Molinas.

Ante la repetición de los ataques, los propietarios comenzaron a intercambiar información y señalaron a La Mañana coincidencias que, según sospechan, podrían vincular los hechos con los mismos autores. Sin embargo, la Policía aclaró a este Diario que todavía no cuenta con elementos concluyentes para confirmar esa posibilidad.

Lautaro Sanabria, propietario de ZR Importados, sostuvo que encontró semejanzas entre las personas que aparecen en los registros de seguridad de su negocio y las imágenes del robo a Play Cell.

“Algo que nos llama la atención son los cascos, los que se usan son muy similares”, señaló. También indicó que uno de los sospechosos tendría características físicas parecidas a las de la persona que ingresó al local de Molinas.

Durante el robo a ZR Importados, el comerciante se encontraba en la planta alta cuando escuchó la rotura del vidrio y comenzó a gritar para alertar sobre lo que ocurría, una reacción que habría contribuido a que los delincuentes huyeran.

Tras el episodio, logró reparar rápidamente la puerta del negocio, pero reconoció que deberá modificar la forma en que protege el local. El comercio había abierto sus puertas en marzo y, hasta ahora, buscaba mantener visible la mercadería incluso cuando permanecía cerrado.

“Lamentablemente, la inseguridad que tenemos hoy me va a obligar a que tenga que cerrar por completo el negocio”, expresó. Además, adelantó que continuará utilizando alarmas y que evalúa instalar rejas.

Por su parte, Molinas aseguró que el robo lo dejó prácticamente sin capital y sin celulares para continuar trabajando, aunque manifestó su decisión de volver a abrir el negocio y buscar alternativas para recuperarse.

“Si bien es como arrancar casi de cero, tampoco es la idea quedarme acá y deprimirme en ese sentido”, afirmó.

El comerciante también confirmó que instalará un sistema de alarma y reforzará las rejas y otros elementos de seguridad. En ese contexto, advirtió que ninguna medida garantiza una protección absoluta, aunque consideró que todas contribuyen a reducir los riesgos.

“La verdad es que nada es suficiente. Vas a poner cámaras, rejas, alarmas, lo que sea, y le van a encontrar la vuelta. Pero también nada está de más”, sostuvo.

Desde la Policía indicaron a La Mañana que, por el momento, no hay datos concretos que permitan afirmar que los robos fueron cometidos por las mismas personas. Personal de Informaciones trabaja en el caso y mantiene abiertas distintas líneas investigativas.

Si bien reconocieron a este medio que los hechos presentan un modus operandi similar, aclararon que esa coincidencia no alcanza para establecer una conexión entre los episodios.

“Les rompieron el blindex con un elemento contundente, ingresaron de forma rápida, agarraron lo primero que encontraron y se fueron”, explicaron desde la fuerza.

Los investigadores también analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad, incluso las correspondientes a las horas previas a los ataques, para determinar si los sospechosos observaron o estudiaron los comercios antes de ingresar.

Mientras continúa la investigación, los comerciantes enfrentan las pérdidas económicas y la necesidad de invertir en nuevas medidas de protección para evitar que los hechos se repitan. La posibilidad de que exista una misma banda detrás de los tres robos sigue siendo una sospecha de los propietarios que, por ahora, no fue confirmada oficialmente.