Rafael Grossi y Virginia Gamba buscan liderar la ONU
La sucesión de António Guterres ya comenzó y hay dos argentinos en carrera. El director de la OIEA cuenta con el aval del gobierno de Milei. En tanto, la extitular de lucha contra el uso de los niños en las guerras, será apoyada por otros países.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
Por primera vez en la historia de las Naciones Unidas, dos argentinos aparecen como aspirantes a la Secretaría General del organismo internacional. Se trata de Rafael Grossi y Virginia Gamba, figuras con extensa trayectoria en la ONU, que fueron entrevistadas por Newsweek Argentina en un contexto global marcado por guerras, tensiones nucleares y una profunda crisis del multilateralismo.
Grossi, actual titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y candidato respaldado por el gobierno de Javier Milei, tuvo un rol central en las negociaciones para evitar catástrofes nucleares, incluyendo diálogos con Vladimir Putin y Volodymyr Zelensky. Gamba, en tanto, cuenta con el apoyo de diversos países y organizaciones y se especializó en desarme, armas químicas y protección de niños en conflictos armados.
Ambos compartieron experiencias extremas: Grossi fue amenazado de muerte por Irán, mientras que Gamba sufrió un sospechoso accidente en el metro de Nueva York cuando intentaba frenar un ataque militar contra Siria. Los dos integraron organizaciones que obtuvieron el Premio Nobel de la Paz y forman parte de una reducida élite diplomática argentina con reconocimiento internacional.
Grossi se graduó en Ciencias Políticas en la Universidad Católica Argentina (UCA), luego en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN) y finalmente realizó una maestría en Relaciones Internacionales en el Instituto Universitario de Altos Estudios de la Universidad de Ginebra, Suiza, y obtuvo un doctorado en Historia y Política Internacional en la misma casa de estudios.
Gamba tiene una maestría en Estudios Estratégicos por la University College of Wales (1981) y un B.A. en Estudios españoles y americanos por la Universidad de Newcastle Upon Tyne. Él tiene 64 años. Ella, 71. Él suele tener mucha exposición. Ella cultiva un bajo perfil, y ambos son los argentinos que competirán por la Secretaria General de Naciones Unidas cuando -en pocos meses- el portugués Antonio Guterres termine su mandato.
Rafael Mariano Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y Virginia Gamba Stonehouse se conocen desde hace años. Y se respetan. Pero no son amigos. Grossi es un diplomático de carrera. Gamba es una funcionaria técnica.
Entre 2002 a 2007, Rafael Grossi fue jefe de gabinete del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena (Austria), y de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas –OPAQ-, en La Haya (Países Bajos). Ambas organizaciones recibieron el Premio Nobel de la Paz: la primera en 2005, cuando Grossi formaba parte de sus filas. La segunda, en 2013, cuando ya no estaba allí.
En tanto, en 1995 fue Virginia Gamba, como miembro del Consejo Ejecutivo Pugwash (1985-1996), quien recibió el Premio Nobel de la Paz junto al profesor J. Rotblat por impulsar y defender el desarme nuclear en el mundo. Así, Grossi y Gamba se suman a los otros dos Premio Nobel de la Paz que tiene la Argentina: Carlos Saavedra Lamas (1936) y Adolfo Pérez Esquivel (1980), aunque ellos lo recibieron en forma individual.