Con la etapa de producción de pruebas prácticamente concluida, el juicio por el crimen de Jonathan Lezcano ingresó en su tramo final. Los alegatos fueron fijados para el próximo 30 de julio y, posteriormente, el tribunal deberá establecer la fecha de lectura de la sentencia.
En ese contexto, Susana López, madre de la víctima, expresó su expectativa de que los jueces dicten la pena máxima para los tres acusados por el hecho.
«Quiero dirigirme a los jueces. Ellos también son padres y quiero que se pongan en mi lugar un ratito. Quiero una condena para los tres. Quiero que esto sirva de ejemplo y que sepan que en Formosa sí existe la Justicia», manifestó a La Mañana.
La mujer sostuvo que los tres imputados tuvieron participación en el crimen y pidió que reciban la misma condena. «Los tres le arrebataron la vida a Jonathan. No quiero que tengan piedad con ninguno, como ellos tampoco la tuvieron con mi hijo», afirmó.
Consultada sobre la pena que espera, fue contundente: «La perpetua. Es lo que se merecen. A mi hijo le arrancaron la vida de una forma violenta. Quiero una condena ejemplar para los tres».
Respecto del desarrollo del proceso judicial, López dijo sentirse conforme con la actuación de la Justicia, aunque reconoció que las audiencias le permitieron conocer detalles del caso que desconocía y que profundizaron su dolor.
«Hay cosas que no sabía hasta que llegué a las audiencias. No sabía que a mi hijo lo tuvieron diez días muerto antes de abandonarlo. Escuchar todo eso fue horroroso y muy doloroso para nosotros», relató.
También explicó que decidió no presenciar parte de la declaración de un perito porque revivir los hechos resultaba demasiado difícil: «Yo ya vivo con esto todos los días. Me despierto con esto y volver a escuchar todo es terrible», expresó.
Hipótesis
Durante la entrevista, López recordó a Jonathan como un adolescente solidario y aseguró que, según su interpretación de los testimonios escuchados durante el debate, el ataque habría estado relacionado con una situación en la que su hijo defendió a compañeras de curso.
«Mi hijo nunca fue agresivo. Lo criamos para respetar a los demás. Yo sigo sosteniendo la hipótesis de que esto fue una venganza porque defendió a unas compañeras. No hizo nada malo, solamente defendió a una mujer», señaló.
En ese sentido, aclaró que los acusados eran compañeros de escuela de Jonathan, aunque no integraban su grupo de amigos.
La madre de la víctima también describió el fuerte impacto emocional que el juicio tuvo sobre su familia. Contó que el primer día de audiencias sufrió un «quiebre» al encontrarse frente a los imputados y aseguró que tanto ella como su esposo atravesaron problemas de salud durante el proceso.
«Mi esposo cayó en cama por los nervios. Después caí yo dos veces, con fiebre y ataques de pánico que habían vuelto. Nos caemos y nos levantamos, pero siempre pensando en Jonathan porque merece justicia», sostuvo.
Finalmente, López agradeció el acompañamiento recibido durante estos años y reiteró su pedido de justicia: «Aunque logremos justicia, mi hijo no va a volver. Pero quiero que no exista otro caso Jonathan. Eso es lo que espero de esta sentencia», concluyó.