La meteoróloga Cindy Fernández explicó que el fenómeno de El Niño está próximo a ser declarado oficialmente y que los modelos climáticos indican una alta probabilidad de que se trate de un evento fuerte. Sin embargo, aclaró que esa intensidad no implica necesariamente consecuencias más graves, sino una mayor probabilidad de que sus efectos se manifiesten en las regiones habitualmente afectadas, entre ellas Formosa.
Durante una entrevista con La Mañana, la especialista llevó tranquilidad al señalar que frente a cualquier fenómeno meteorológico «nunca hay que tener miedo«, sino mantenerse informados y prepararse para reducir al máximo los posibles impactos.
Fernández explicó que, aunque El Niño aún no fue declarado oficialmente, ya comenzaron a observarse cambios en la circulación atmosférica compatibles con el inicio del fenómeno. Como ejemplos mencionó las intensas nevadas registradas en la Cordillera, donde algunas zonas acumulan más de tres metros de nieve, y el marcado contraste térmico entre el extremo sur del país, con temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, y el Noreste argentino, donde predominan condiciones más cálidas.
Más lluvias y eventos extremos
La meteoróloga recordó que El Niño se caracteriza principalmente por favorecer un aumento de las precipitaciones, especialmente durante la primavera y el verano, con mayor frecuencia de eventos extremos.
«Puede ocurrir que en apenas 24 o 48 horas caigan entre 150 y hasta 300 milímetros de lluvia, es decir, el equivalente a lo que normalmente llueve en un mes o más», explicó.
En ese contexto, indicó que el Noreste argentino figura entre las regiones donde estos efectos suelen sentirse con mayor intensidad, incluyendo al litoral, parte del Chaco, Formosa y Santa Fe.
Asimismo, aclaró un concepto que suele generar confusión: un «Niño fuerte» no significa necesariamente inundaciones más severas, sino que aumenta la probabilidad de que las condiciones típicas del fenómeno se presenten y que su área de influencia se extienda hacia otras provincias.
Preparación y prevención
Consultada sobre los trabajos preventivos que llevan adelante municipios como el de Formosa, donde actualmente se realizan tareas de limpieza de canales y desagües, Fernández consideró que esas acciones resultan fundamentales.
«Es muy importante que los gobiernos nacionales, provinciales y municipales tomen recaudos con anticipación para que, cuando lleguen las lluvias extremas, las consecuencias sean las menores posibles», sostuvo.
En ese sentido, destacó que la información meteorológica debe utilizarse como una herramienta para proteger la vida y los bienes de la población.
Un fenómeno de larga duración
La especialista explicó que El Niño podría mantenerse activo durante toda la primavera, el verano e incluso hasta comienzos del otoño. No obstante, advirtió que eso no significa que lloverá de manera constante durante varios meses.
Según precisó, el fenómeno interactúa con otros procesos atmosféricos de menor escala que pueden potenciar o atenuar temporalmente sus efectos, generando incluso períodos secos dentro de un año dominado por El Niño.
«Es posible tener algunas semanas o incluso un mes con pocas lluvias, porque existen otros factores climáticos que pueden inhibir momentáneamente la señal de El Niño», explicó.
Por ello, remarcó la importancia de seguir los pronósticos de corto y mediano plazo y no asumir que todo el período estará marcado por inundaciones permanentes.
Veranos menos extremos
Además del aumento de las precipitaciones, Fernández señaló que otro efecto habitual del fenómeno es una mayor nubosidad durante el verano, lo que suele traducirse en temperaturas máximas menos extremas y una menor cantidad de olas de calor.
«Serán veranos relativamente más frescos, no porque haga frío, sino porque habrá más nubosidad y lluvias, lo que ayuda a moderar las temperaturas máximas», indicó.
La meteoróloga concluyó que, si bien el panorama climático exige preparación y seguimiento permanente, la mejor herramienta sigue siendo la prevención y el acceso a información confiable para minimizar los riesgos asociados a un fenómeno que, todo indica, tendrá una marcada influencia sobre Formosa durante los próximos meses.