Fuente: https://www.xn--lamaanaonline-lkb.com.ar/noticia
Después del temporal del lunes, con lluvias abundantes que superaron los 200 mm en varios casos, localidades del interior provincial se recuperan lentamente de los anegamientos, mientras se continúa con la asistencia a los pobladores más afectados, incluso algunos evacuados.
Uno de los casos fue el de Ibarreta, que mostró imágenes impactantes de los anegamientos, al punto de desbordarse la laguna de la localidad. Las intensas precipitaciones inundaron distintos sectores, principalmente en zonas periféricas. El intendente, Adán Jarzinsky, confirmó que ante este escenario, se dispuso la suspensión de clases durante dos jornadas en las escuelas del casco urbano, el lunes y este martes.
El jefe comunal precisó que las precipitaciones alcanzaron un acumulado significativo en un corto período. “Ha sufrido una parte importante de la lluvia del día de ayer, superó los 245 milímetros al mediodía y luego alrededor de 20 milímetros más por la tarde”, explicó en declaraciones a La Mañana. Según indicó, el volumen de agua superó la capacidad de escurrimiento habitual, lo que derivó en el desborde de canales y la acumulación en calles y viviendas.
Los barrios más afectados son Obreros, 8 de Diciembre, San Miguel y Santa Catalina, ubicados en sectores donde el agua drena de manera natural. Jarzinsky detalló que en esas zonas “el agua ya ha pasado por arriba del canal, no hay forma de atajarlo”, debido a la intensidad del fenómeno climático.
A pesar del impacto, el intendente aclaró que no fue necesario habilitar centros de evacuación. “No tenemos evacuados, sí inundados. Hay una diferencia importante”, sostuvo, al tiempo que señaló que unas 15 familias optaron por trasladarse de manera preventiva a casas de familiares.
En paralelo, se desplegaron trabajos con maquinaria de Vialidad Provincial y del Municipio para optimizar el drenaje en sectores donde el agua quedó estancada. Las tareas incluyen limpieza y apertura de canales para acelerar el escurrimiento, mientras se mantiene un monitoreo constante de la situación.
En este contexto, el Ministerio de Cultura y Educación resolvió suspender las clases durante dos días en los establecimientos del casco urbano. “Se suspendieron las clases este lunes y martes, y este miércoles volverían a la normalidad si las condiciones lo permiten”, indicó Jarzinsky, quien agregó que la medida también contempló la situación de docentes y familias afectadas por la inundación.
Respecto a los servicios, se registraron cortes de energía eléctrica de manera preventiva durante la tormenta, aunque el suministro ya fue restablecido en la mayoría de los sectores.
El intendente estimó que la normalización de la situación podría concretarse en un plazo de aproximadamente tres días, siempre que las condiciones climáticas acompañen. “El agua está escurriendo, pero es una cantidad importante en poco tiempo, hay que tener paciencia”, expresó.
Piquete en Bartolomé de las Casas
En Bartolomé de las Casas, un grupo de pobladores cortó la ruta 81 por más de dos horas en reclamo de asistencia por los anegamientos causados por la tormenta de este lunes. Una extensa fila de vehículos se produjo sobre el trazado a causa del piquete.
Además, se registraron algunos incidentes, porque los manifestantes rechazaron a piedrazos la presencia de una camioneta que, según testigos, era conducida por dirigentes originarios que se acercaron a disuadir la medida y llevar mercadería.
La manifestación comenzó alrededor de las 16.20 de este martes, interrumpiendo el tránsito vehicular sobre ruta hasta las 18.45 aproximadamente. Gendarmería Nacional estuvo en el lugar.
Fontana
El director del Hospital de Comandante Fontana, Aldo Argañaraz, comentó a La Mañana que las intensas precipitaciones registradas este lunes en la localidad mencionada, durante las cuales cayeron más de 180 milímetros, dejaron a numerosas familias damnificadas por anegamiento en las viviendas, pero sin evacuados, debido a que los grupos familiares optaron por quedarse en sus hogares.
“Comenzó a llover de forma intensa este lunes a las 6 de la mañana. Hubo varias familias damnificadas, pero la gente es reacia a abandonar sus casas. Esas familias estaban para ser evacuadas, pero optaron por quedarse a dormir en sus hogares, para cuidar sus cosas, de la forma en que podían”, explicó el médico a este Diario.
Asimismo, detalló que fue habilitada la Casa de la Solidaridad de Fontana para albergar a las personas afectadas, con colchones facilitados por el hospital y con provisión de comida.
“Aportamos colchones que teníamos de reserva, y preparamos el lugar para asistir a aquellas familias que podrían necesitar salir de sus viviendas. Tuvimos dos familias que vinieron, cenaron y luego volvieron a sus casas”, relató.
“Trabajamos de manera coordinada con la Policía de Fontana para atender esta contingencia”, afirmó; y expresó que tras algunas “lluvias fuertes” que se registraron este lunes por la noche, el clima se normalizó en la localidad, que suele padecer inundaciones cuando las precipitaciones superan los 90 milímetros.
Para finalizar, Aldo Argañaraz dijo que este martes se esperaba que pudiera haber una cierta concurrencia de personas al hospital local y a las salas periféricas para pedir atención por enfermedades respiratorias, alergias y otros cuadros que suelen surgir cuando se originan inundaciones en la zona; y adelantó que se prestará servicio médico ambulatorio en los domicilios afectados.
El Espinillo
El intendente de El Espinillo, David Báez, recorrió la localidad tras las intensas lluvias registradas en las últimas horas y llevó tranquilidad a los vecinos al confirmar que el agua comenzó a escurrir en gran parte de las calles.
Según explicó a La Mañana, se trata del segundo episodio de precipitaciones fuertes en lo que va del mes. Si bien la situación general muestra mejoras, aún persisten sectores comprometidos, especialmente en un barrio cercano a un estero y al riacho El Porteño, donde se instalaron bombas para acelerar el drenaje.
El temporal obligó a evacuar a cinco familias de distintos puntos del pueblo. No obstante, algunas de ellas ya comenzaron a regresar a sus hogares a medida que mejora el estado de las zonas afectadas.
Ante el avance de la tormenta, el Municipio activó un operativo conjunto con distintas instituciones. Participaron concejales, fuerzas de seguridad, personal de salud, Gendarmería y trabajadores municipales, quienes coordinaron tareas de asistencia, evacuación y provisión de alimentos. También se sumaron vecinos y organizaciones locales.
En paralelo, se habilitaron espacios de contención y se organizó la entrega de desayuno, almuerzo y cena para las familias afectadas. Escuelas de la localidad también colaboran con la asistencia alimentaria, mientras continúan los trabajos para normalizar la situación en los barrios más comprometidos.
Desde la noche anterior no se registraron nuevas lluvias, lo que permitió avanzar en las tareas de recuperación. Sin embargo, las autoridades se mantienen en alerta ante un pronóstico que anticipa nuevas precipitaciones para la semana.
A pesar del impacto del temporal, las clases se desarrollan con normalidad y el Municipio continúa monitoreando la situación para responder a posibles nuevas demandas de los vecinos.