Revelan que El Niño ya comenzó su etapa de transición en la región y se aguarda la segunda fase desde septiembre
Según el Servicio Meteorológico Internacional, el fenómeno climático llegaría a la provincia entre diciembre del 2026 y marzo del 2027.

Fuente: https://www.lamañanaonline.com.a
Ante ello, la Provincia informó que continúa trabajando en robustecer el plan estratégico y preventivo ya activo, para mitigar las posibles consecuencias que podría dejar su paso por el territorio provincial.
Tal es así que esta semana funcionarios de distintas áreas gubernamentales llevaron a cabo una mesa de trabajo que se centró en buscar identificar cuáles son los riesgos, las zonas que posiblemente serán afectadas y el estado de situación del desarrollo de El Niño.
Para profundizar sobre el tema, el ministro de Producción y Ambiente, Lucas Rodríguez, brindó precisiones sobre este fenómeno climático y sobre las actuaciones que se están tomando de manera anticipada desde el Gobierno provincial.
Para poner en contexto en qué consiste esta emergencia climática, Rodríguez explicó brevemente que “el fenómeno de El Niño es un evento climático natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, el debilitamiento de los vientos alisios y la alteración de los patrones de lluvia y temperatura a nivel global”.
Y precisó que “el Servicio Meteorológico Nacional indica que las provincias más afectadas serían las del este de la Argentina, es decir: Entre Ríos, Corrientes, Misiones, el este de Santa Fe, el este del Chaco, y probablemente el este de Formosa, lo que lleva a estar atentos al desarrollo y comportamiento de este evento climático”.
Asimismo, indicó que ya se registró la primera fase del fenómeno, que “es la etapa de transición, la cual inició en el mes de junio y finalizará aproximadamente a fines de agosto”.
Explicó que en esta etapa “no se observan lluvias copiosas pero de algún modo se ve cómo se va calentando la atmósfera, cómo se llena de humedad y cómo se va elevando la temperatura en épocas en donde la misma debería ser de grados menores”.
“La segunda etapa se daría entre los meses de septiembre y diciembre, que es cuando se activa el fenómeno y empiezan a producirse lluvias copiosas y, según lo que se pronostica, entre diciembre y marzo podrían llegar a registrarse lluvias torrenciales”, amplió.
Especificó que en dicha reunión, “el Ministerio de Producción y Ambiente presentó un trabajo, a través del cual se ha puesto a consideración un mapa de la provincia en donde se observa cómo impactó el fenómeno de El Niño en los años 1997, 1998 y 2016”, con el fin de poder visualizar “qué superficie del territorio provincial fue afectada y así identificar las zonas de riesgo”.
“A partir de allí, cada organismo elabora su plan de abordaje e intervención desde su competencia, es decir, en materia de producción y ambiente, salud, atención sanitaria, seguridad e infraestructura existentes como rutas, canales, compuertas, obras de desagüe, entre otras”, señaló.
Además, sostuvo que “el trabajo presentado expone que la sumatoria de ambas superficies de los eventos de El Niño ya originados, abarca un 22% del territorio provincial, lo que significa alrededor de un millón trescientas cincuenta mil hectáreas (y hasta más) afectadas, que se encuentran concentradas en la zona Centro-Oeste y Este del territorio”.








