Formosa reclamó compromiso de Nación ante El Niño y advirtió sobre obras estratégicas sin mantenimiento
El ministro Jorge González participó del Consejo Regional de Seguridad Interior, donde la Provincia expuso los riesgos que enfrenta ante un posible evento climático extremo.

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Cuestionó que Karina Milei y Diego Santilli se retiraran antes de escuchar a las provincias y alertó sobre la falta de respuestas en obras que dependen de la Nación, como el mantenimiento del río Pilcomayo, los puentes sobre el Bermejo y la ruta nacional 11
Formosa estuvo representada en el 2º Consejo Regional de Seguridad Interior, realizado el lunes en Resistencia (Chaco), para plantear ante las autoridades nacionales las principales preocupaciones vinculadas a un eventual fenómeno de El Niño, los trabajos realizados por el Gobierno provincial y la necesidad de fortalecer las obras de infraestructura cuya competencia corresponde al Estado nacional.
Sin embargo, según reveló el ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo, Jorge González, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli -los funcionarios presentes de mayor jerarquía del Gobierno nacional- abandonaron el encuentro antes de escuchar las exposiciones de las provincias.
En declaraciones a La Mañana, González explicó que el Consejo Regional constituye un ámbito previsto por la Ley de Seguridad Interior para que las provincias de una misma región analicen problemáticas comunes y coordinen políticas con el Ministerio de Seguridad de la Nación. En esta oportunidad, además de la agenda habitual sobre seguridad, la semana pasada se incorporó un nuevo eje vinculado con la preparación frente al fenómeno de El Niño.
El ministro relató que la Agencia Federal de Emergencias presentó un programa nacional sobre la temática, exposición que contó con la presencia Karina Milei y de Santilli. Sin embargo, aseguró que ambos funcionarios se retiraron inmediatamente después de esa presentación. «Vinieron para la presentación, se hizo la exposición del programa con un power point, se sacaron una foto y se fueron», resumió, al lamentar que no permanecieran para escuchar los planteos de las provincias.
Exposición formoseña
Ante un cambio de fecha del encuentro –previsto primero para el día siguiente de la final del Mundial- y el agregado de la temática de El Niño en la agenda, Formosa decidió ampliar su representación institucional y concurrió, además del propio ministro, el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Javier Caffa, y el coordinador de la Unidad Provincial Coordinadora del Agua (UPCA), ingeniero Horacio Zambón, con el objetivo de brindar un panorama técnico de las obras preventivas que se ejecutan en el territorio provincial.
«Nosotros sí le damos verdadera trascendencia e importancia a esta posibilidad de que se produzca en el territorio de la provincia alguna de las consecuencias previstas ante un evento como El Niño», sostuvo González, al explicar por qué la provincia decidió concurrir con especialistas en recursos hídricos e infraestructura vial.
Según explicó, la delegación formoseña llevó una presentación para mostrar la experiencia acumulada durante las grandes inundaciones de 1983, 1992, 1996-1997 y 2015-2016, antecedentes que hoy sirven como base para proyectar los posibles escenarios ante un nuevo evento climático.
El funcionario aclaró que, si bien se anunció el fenómeno de El Niño, todavía no es posible determinar con precisión la magnitud de sus efectos. «Estamos hablando de probabilidades. Todavía no sabemos en qué cantidades de agua pueden llegar a caer las lluvias, dónde precisamente van a caer ni de qué manera se van a distribuir», explicó. Por ello pidió evitar las versiones alarmistas que circulan en redes sociales y respaldarse en los informes del Servicio Meteorológico Nacional y del Instituto Nacional del Agua.
Durante la reunión, Formosa explicó que la vulnerabilidad provincial no depende solamente de las precipitaciones locales. González detalló que el territorio funciona como una gran llanura cuyo escurrimiento natural desemboca en el río Paraguay a través de una extensa red de riachos. Cuando el río Paraguay crece, el desagüe se vuelve más lento y se genera un efecto de remanso que incrementa el riesgo de inundaciones.
A ello se suma el comportamiento de los tres grandes cursos de agua que atraviesan la provincia: los ríos Pilcomayo, Bermejo y Paraguay, cuya dinámica exige tareas permanentes de mantenimiento y coordinación con organismos nacionales.
Situación en los tres ríos
Uno de los principales planteos estuvo referido al río Pilcomayo. González recordó que se trata de un curso internacional y que las intervenciones deben realizarse en el marco de los acuerdos entre Argentina, Paraguay y Bolivia. «Las obras que se hacen sobre ese río son astronómicas. Nosotros hoy nos estamos haciendo cargo de esos trabajos sin tener respuesta de esta gestión nacional», afirmó.
Explicó que el permanente arrastre de sedimentos obliga a realizar todos los años trabajos sobre correderas y defensas para evitar que el río pierda velocidad, se colmate su cauce y aumente el riesgo para las poblaciones del Oeste provincial.
Otro de los reclamos estuvo relacionado con los tres puentes que unen Formosa con Chaco sobre el río Bermejo: Lavalle, Libertad y Mansilla. El ministro advirtió que, luego de varias crecientes, resulta indispensable que Vialidad Nacional evalúe su estado estructural.
«Los tres puentes necesitan ser evaluados y analizados. Hay que verificar cómo están los pilares, las cabeceras y si tuvieron alguna afectación estructural», sostuvo, al señalar que una eventual interrupción de cualquiera de esos pasos tendría graves consecuencias para la conectividad provincial.
La provincia también insistió en la necesidad de mantener en condiciones las alcantarillas de la ruta nacional Nº 11, fundamentales para permitir el escurrimiento de las aguas durante períodos de intensas lluvias.
«El mantenimiento de las alcantarillas de la ruta 11 es fundamental y hoy no están teniendo mantenimiento», afirmó González, quien recordó que durante las inundaciones de 2015 y 2016 el agua llegó a cubrir parte de la calzada en el tramo hacia Clorinda, mientras que en 1983 la ruta quedó completamente interrumpida hacia el sur.
Impacto
El ministro destacó además el impacto que generó la exposición de Formosa durante la reunión. «Nuestra presentación fue impactante, no por jactancia, sino porque las imágenes son elocuentes», aseguró. Entre ellas, se mostraron fotografías del río Pilcomayo antes y después de una inundación, donde una vivienda terminó prácticamente sepultada por los sedimentos. «Todos quedaron impactados con esa imagen. No tienen idea de lo que significa lidiar con un río de las características del Pilcomayo», relató.
Pese a ello, reconoció que el encuentro no dejó compromisos concretos respecto de las obras reclamadas. No obstante, aseguró que la provincia continuará insistiendo ante los organismos nacionales competentes. «Las gestiones las vamos a seguir realizando. No nos vamos a quedar de brazos cruzados», afirmó.
Trabajo conjunto
Finalmente, González pidió dejar de lado las diferencias políticas frente a una eventual emergencia hídrica y sostuvo que la prioridad debe ser la protección de la población. «En este momento tenemos que tener puesta la camiseta de Formosa. Una inundación no pregunta de qué partido político sos ni qué religión profesás», expresó.
Y concluyó con un llamado a la responsabilidad de todos los sectores: «Tenemos que jugar otro partido, el que nos unifique frente a esta situación. También, es fundamental el rol de los medios para brindar información chequeada y verosímil, porque la sociedad necesita estar preparada, no tener miedo».








