Según el CEPA, en Formosa hubo una baja del 35,7% en la venta en supermercados con respecto al 2023
El dato pertenece a un análisis que contrasta las cifras de hace tres años con datos del primer trimestre de 2026. Se alertó que el modelo del Gobierno nacional “destruye el consumo, que es el principal componente que tiene la actividad económica de un país”

Fuente: https://www.xn--lamaanaonline-lkb.com.ar/
De acuerdo a un nuevo informe del Centro de Economía Política Argentina, las ventas en supermercados de Formosa acumuladas en el primer trimestre de 2026 muestran una caída de 4,1% contra 2025 y de 35,7% respecto de 2023. También, se indicó que entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025 los salarios registrados se ubican 1,2% por encima de noviembre de 2023, utilizando el Índice de Precios al Consumidor vigente. Sin embargo, al ajustar la medición de inflación según la estructura de consumo de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, la caída del poder adquisitivo es de 8,2% en el mismo período.
Esto implica una pérdida, considerando la totalidad de trabajadores registrados en el sector privado, de entre $ 31.479 millones (IPC vigente) y $ 81.611 millones (IPC actualizado) para los hogares formoseños.
El relevamiento se titula “Consumo e ingresos de la provincia de Formosa”, y fue elaborado con datos de la Encuesta de Supermercados del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE). Incluye información sobre la evolución mensual de las ventas de supermercados y la de los salarios registrados privados.
En lo vinculado a este tema, el contador Juan Enríquez, profesional del CEPA, comentó a La Mañana que los datos de venta en supermercados y de reducción de los ingresos son el resultado de “un modelo económico que vino a transferir riquezas de los sectores del trabajo a los dueños del capital”.
“Lo que consiguió la gestión encabezada por Javier Milei es ‘atemperar’ ciertos números de la inflación, aunque esto puede ser discutido. Pero concretó esto destruyendo el consumo, que es el principal componente que tiene la actividad económica de un país, el Producto Bruto Interno, que es el ‘motor’ de funcionamiento del mercado interno y de la economía”, explicó Enríquez a este diario.
“Esto, a medida que transcurren los meses, como pasa en la mayoría de las Provincias argentinas, genera un deterioro profundo”, aseveró, debido a que los ingresos de los trabajadores del sector público nacional terminaron “planchados”, al igual que los ingresos de los jubilados y de los asalariados del “sector privado, cuyas paritarias quedaron muy por debajo de los indicadores de inflación mensual”.
“Algunos economistas heterodoxos sostienen que la inflación nunca es una ‘mala palabra’, en tanto y en cuanto sean números mediadamente razonables. Lo que siempre es importante es el salario esté por encima de la inflación, para ir ganando poder adquisitivo o salario real, cosa que no ha ocurrido con la actual administración nacional”, agregó.
Asimismo, el docente universitario especificó que en los últimos dos años y medio se llegó a cerca de 400.000 empleados despedidos en el sector registrado, con “más de 24.000 comercios que cerraron sus puertas en toda la Argentina”.
“Además, el funcionamiento de las Provincias y de los municipios es cada vez más deficitario porque no reciben los recursos nacionales que deberían tener. Las demandas aumentan, porque la mayor parte de la población la pasa muy mal. El límite a este modelo va a estar dado por la capacidad de resistencia que tenga la población, aunque también podría estar dado por el nivel de endeudamiento al cual lleguen las familias, que está creciendo, y que supera el 11% en las entidades financieras y en las billeteras virtuales. En apariencia, todavía existe una sociedad bastante ‘anestesiada’ con respecto a todo lo que se viene haciendo desde el Gobierno nacional”, remarcó Juan Enríquez.





