Condenaron a perpetua a Marcelo Díaz, pero los dos excompañeros quedan libres por el momento
La Cámara Segunda en lo Criminal condenó a Díaz como autor del homicidio agravado, mientras que Marcelo Ezequiel Díaz Arce (su hijo) y Abigail Ivón Samaniego,que tenían 16 años al momento del hecho, fueron declarados penalmente responsables, aunque sin una pena inmediata. Antes deberán someterse a informes socioambientales y psicológicos de manera trimestral durante un año

Fuente: https://www.lamañanaonline.com.a
La Cámara Segunda en lo Criminal, integrada por los jueces María Nicora Buryaile, Laura Viviana Taboada y Ricardo Rojas, condenó a prisión perpetua a Marcelo Javier Díaz por el homicidio de Jonathan Lezcano, al considerarlo responsable del delito de homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y la participación de un menor de edad.
En el mismo fallo, el tribunal declaró penalmente responsables a Marcelo Ezequiel Díaz Arce y Abigail Ivón Samaniego, quienes tenían 16 años cuando ocurrió el hecho, aunque no les impuso una pena en esta instancia. En cambio, deberán someterse a informes socioambientales y psicológicos de manera trimestral durante un año. Del resultado de estos estudios va a depender la eventual aplicación de una pena por parte del Tribunal.
Marcelo Díaz fue retirado en medio de la lectura de la sentencia, afirmando que “no mató a nadie” y que lo estaban culpando sin sustento, mientras que la madre de Jonathan, Susana López, no asistió a la audiencia.
El abogado de la familia de Jonathan Lezcano, Jorge Pessolano, explicó a La Mañana los alcances de la sentencia y anticipó que la querella analiza recurrir algunos aspectos del fallo.
En relación con Marcelo Javier Díaz, Pessolano confirmó que la sentencia estableció la máxima pena prevista para el homicidio por el que fue juzgado. Según explicó, el tribunal consideró que Díaz fue quien produjo el golpe que terminó provocando la muerte de Jonathan, tras haberlo encontrado intimando con su hijo, Marcelo Ezequiel Díaz Arce. Ese fue el móvil del crimen.
Respecto de Díaz Arce, el tribunal determinó una participación secundaria en el homicidio agravado: según lo acreditado durante el proceso, el joven provocó heridas a Jonathan que no fueron consideradas vitales, pero que, de acuerdo con la valoración judicial, contribuyeron al desenlace.
“Hubo una participación secundaria de Marcelo Ezequiel Díaz Arce en ese homicidio. Quedó probado que provocó lesiones y que después fue el que ayudó al padre”, dijo Pessolano.
En cuanto a Abigail Samaniego, la Cámara Segunda en lo Criminal no consideró acreditada su participación directa en el homicidio, por lo cual declaró su responsabilidad penal por el delito de encubrimiento agravado. El abogado explicó que, según la sentencia, Samaniego “encubrió el delito” cometido por Díaz y Díaz Arce, por lo cual el fallo estableció una diferencia sustancial entre las responsabilidades atribuidas a los tres acusados.
Qué va a pasar con quienes eran menores
Uno de los puntos centrales de la sentencia está relacionado con la condición de menores de edad que tenían Díaz Arce y Samaniego al momento del homicidio. Ambos tenían 16 años cuando ocurrió el hecho y actualmente tienen 24 años.
Pessolano aclaró que no corresponde definirlos como condenados en el mismo sentido que a Marcelo Javier Díaz, ya que el tribunal declaró su responsabilidad penal, pero dejó pendiente la eventual aplicación de una pena. Para ambos, el tribunal dispuso que se realicen informes socioambientales y psicológicos de manera trimestral durante el plazo de un año.
Las evaluaciones estarán a cargo del Cuerpo Médico Forense y sus resultados serán elevados a la Cámara Segunda en lo Criminal. Luego se dará intervención a la Fiscalía y a la querella, que podrán analizar los informes y expresar su posición.
A partir de esos elementos, el tribunal deberá determinar si considera cumplidas las exigencias establecidas o si corresponde aplicar las penas vinculadas con los delitos por los que fueron declarados responsables.
Pessolano explicó que esta decisión se encuentra relacionada con el régimen penal juvenil aplicable al momento en que ocurrió el homicidio. Según señaló, al tratarse de personas que tenían 16 años cuando cometieron los hechos, no corresponde aplicarles una prisión perpetua.
El abogado indicó que, para la participación secundaria en un homicidio, el cálculo de la eventual pena requiere considerar diferentes aspectos del régimen penal aplicable a quienes eran menores de edad. En el caso del encubrimiento agravado –cometido por Abigail Samaniego-, el máximo previsto es de seis años.
La querella sostiene que hubo coautoría
La representación de la familia había planteado durante el juicio una interpretación diferente respecto del grado de responsabilidad de los dos jóvenes. Pessolano sostuvo que había solicitado que tanto Díaz Arce como Samaniego fueran considerados coautores.
“El tribunal consideró que no se probó la coautoría de Samaniego, sino una participación en grado de encubrimiento agravado”, explicó.
El abogado sostuvo que, desde la perspectiva de la querella, existen elementos incorporados al expediente que permiten una interpretación diferente de los hechos: “A mi criterio, faltó interpretar otras pruebas, inclusive algunas contradicciones, corroboradas esas contradicciones, y llevando a un distinto grado de participación”.
No obstante, aclaró que su posición no está vinculada con una intención de obtener una condena por venganza. “Yo siempre lo dije: no iba atrás de una venganza, sino de una aplicación justa y de una interpretación distinta a la que yo tengo”, afirmó.
Diez días para recurrir
Consultado por La Mañana, Pessolano confirmó que la querella tiene diez días para analizar la presentación de un recurso de casación, en el que se podría cuestionar la calificación legal y el grado de participación atribuido a los dos jóvenes.
También podría ser objeto de análisis la decisión del tribunal de disponer informes socioambientales y psicológicos trimestrales durante un año antes de determinar las consecuencias penales correspondientes.
Crimen
Jonathan Lezcano tenía 16 años cuando el jueves 9 de agosto de 2018 desapareció en circunstancias en que se dirigía desde su casa al Colegio al que asistía, la EPET Nº 2 de esta capital.
Fue buscado con intensidad por sus familiares y sus amigos, al igual que por la Policía provincial, hasta que 16 días después, el sábado 25 de agosto, vecinos del barrio San Miguel avisaron sobre el hallazgo de un cadáver en un terreno baldío ubicado sobre la calle Leandro Alem 735, cercano a la casa de Marcelo Javier Díaz y Marcelo Díaz Arce, su hijo.
En principio, se comprobó que los restos encontrados pertenecían a un joven de entre 13 y 18 años, y que su fecha de la muerte se ubicaría entre 7 y 21 días aproximadamente antes del hallazgo.
También, se estableció que se trató de una muerte violenta causada por severos traumatismos en la cabeza, con signos de intento de desmembramiento, pero por el avanzado estado de descomposición, los peritos no pudieron determinar en un primer momento la identidad de la víctima. Después, se revelaría que, en efecto, se trataba de Jonathan.








