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Desde esta semana, la campaña de vacunación antigripal provincial 2025, que inicialmente se centraba en personal de salud, embarazadas y puérperas, amplió su alcance a personas de entre 3 y 64 años que presenten comorbilidades o factores de riesgo.
Así lo anunció a La Mañana el jefe del departamento de inmunizaciones del Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia, licenciado Julio Arroyo, quien especificó que además del personal de salud en actividad, embarazadas y puérperas (hasta el décimo día postparto) y mayores de 65 años y lactantes de 6 meses a 2 años, ahora pueden vacunarse aquellas personas entre 3 y 64 años con las siguientes condiciones: cardiopatías y neumopatías, enfermedades que afectan los pulmones, deterioro del sistema inmunológico, trasplantados, personas en tratamiento oncológico, enfermedades autoinmunes (lupus, pénfigo, artritis reumatoidea), infección por VIH, índice de masa corporal mayor a 40 (obesidad).
“Desde el miércoles, en toda la provincia y en simultáneo, estamos vacunando a toda la población objetivo de la campaña antigripal 2025. Comenzamos hace una semana con tres grupos prioritarios y ahora sumamos a los que faltaban para completar los seis grupos establecidos”, explicó Arroyo.
Entre las comorbilidades que califican para la vacunación en el rango de 3 a 64 años se encuentran cardiopatías, neumopatías, inmunosupresión (como trasplantados o pacientes oncológicos), enfermedades autoinmunes y obesidad con un índice de masa corporal superior a 40.
La vacuna, disponible gratuitamente en todos los hospitales y centros de salud públicos de la provincia, protege contra las cepas H1N1, H3N2 e influenza B, con pequeñas variaciones respecto a la fórmula del año pasado. “Por eso es clave vacunarse anualmente: las cepas cambian y la inmunidad dura entre 10 y 12 meses”, destacó el especialista.
Además, subrayó que el objetivo principal es prevenir complicaciones graves como neumonías, que suelen saturar las guardias y terapias intensivas durante el invierno, especialmente en grupos de riesgo.
Arroyo también resaltó la importancia histórica de la vacunación: “Junto con la potabilización del agua, es la medida sanitaria con mayor impacto mundial para prevenir enfermedades y muertes. Hace décadas eliminamos el sarampión en la provincia gracias a las vacunas, pero hoy vemos con preocupación que tras la pandemia hay un creciente rechazo a las vacunas de calendario, lo que pone en riesgo estos avances”.
En cuanto a la logística, las dosis ya están distribuidas en el territorio provincial y no se requiere indicación médica para los grupos priorizados. Sobre la adhesión de la población, el jefe de inmunizaciones señaló que el año pasado se alcanzó un 90% de cobertura y espera igualar o superar esa cifra en 2025, aunque reconoció que la reciente ampliación recién está generando demanda.
Al resaltar la necesidad de la inmunización, puso de relieve que “vacunarse es el acto preventivo con mayor impacto a nivel mundial para evitar y prevenir enfermedades o complicaciones de enfermedades y con esto evitar muchas muertes”.
Dijo que en el caso particular de la gripe, el objetivo principal de la vacuna es evitar complicaciones, internaciones y muertes causadas por los virus de la gripe. La vacunación ayuda a prevenir neumonías virales o bacterianas, reduciendo la presión sobre el sistema de salud durante el invierno, apuntó.
Alto índice de vacunación
El jefe de inmunizaciones de la provincia se mostró optimista respecto a la campaña de este año, recordando que el año pasado se alcanzó un porcentaje de vacunación superior al 90%. Recordó que el objetivo es vacunar a toda la población objetivo antes del inicio del invierno, época de mayor circulación de los virus de la gripe y otros virus respiratorios.
Por otro lado, Arroyo abordó la vacunación contra el dengue, que avanza en los Departamentos Pilcomayo y Pilagá para personas de 35 a 39 años. Aunque es gratuita y busca prevenir casos graves, la aceptación ha sido menor a la esperada.
“Es una herramienta clave para evitar complicaciones hemorrágicas, pero al no ser obligatoria, muchos optan por no aplicársela”, lamentó, instando a completar el esquema de dos dosis.
Dijo que a pesar de ser gratuita y de la alta incidencia de la enfermedad, muchas personas rechazan recibirla, tanto la primera como la segunda dosis, necesaria para lograr la inmunidad.
El jefe del Departamento de Inmunizaciones de la provincia comentó que si se alcanzara una cobertura del 100% en estas áreas, se podría solicitar más dosis al Ministerio de Salud de la Nación para extender la vacunación a otras regiones. Sin embargo, la baja aceptación representa una oportunidad perdida para prevenir casos graves y muertes por dengue hemorrágico.
Ante las dudas sobre la novedad de la vacuna contra el dengue, Arroyo dejó en claro que la misma se utiliza a nivel mundial desde hace 4 o 5 años y está aprobada por la ANMAT para niños mayores de 4 años.
Indicó que los estudios científicos demuestran su efectividad y seguridad, convirtiéndola en una herramienta preventiva fundamental.
No bajar la guardia
Respecto al COVID-19, Arroyo advirtió que el virus sigue presente y requiere vacunación actualizada: una dosis anual para personas sanas de 6 meses a 49 años, y cada seis meses para mayores de 50 o inmunocomprometidos. “La pandemia dejó una pérdida de sensibilidad, pero las vacunas siguen siendo esenciales para evitar brotes”, aseguró.
En este sentido, explicó que el esquema de vacunación actual es más simple: una dosis anual para personas entre 6 meses y 49 años sin factores de riesgo, y una dosis cada 6 meses para mayores de 50 años o personas inmunocomprometidas.
El funcionario lanzó un llamado a la reflexión sobre la importancia de la vacunación como herramienta de prevención, señalando que tanto para enfermedades erradicadas como el sarampión, como para aquellas en circulación como el dengue y el COVID-19, la inmunización sigue siendo la mejor forma de proteger la salud individual y colectiva.
Por ello, Arroyo consideró crucial informarse, derribar mitos y aprovechar las oportunidades de vacunación que ofrece el sistema de salud pública de la provincia.