Tensión en Medio Oriente: Trump nuevamente amenazó con atacar a Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condicionó cualquier acuerdo a la libre circulación en el estrecho de Ormuz y advirtió que la cúpula iraní es ahora un objetivo militar directo.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró en la noche del martes que cualquier intento de Estados Unidos de reabrir el estrecho de Ormuz impediría un acuerdo con Irán, advirtiendo que dicho convenio sería imposible a menos que «destruyéramos el resto del país».
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que los líderes iraníes también están «incluidos» en el posible movimiento para bombardear a Irán.
Asimismo, sostuvo que la nación persa «quiere que se abra el estrecho para poder ganar 500 millones al día. Solo dicen que lo quieren cerrado porque lo tengo totalmente bloqueado, así que simplemente quieren salvar las apariencias.
Trump había anunciado horas antes que extendería el alto el fuego con Irán, ya que la tregua actual de dos semanas iba a expirar este miércoles por la noche.
Del lado iraní, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó cualquier negociación bajo presión. “No aceptamos negociaciones bajo la sombra de la amenaza”, afirmó en un mensaje difundido el martes.
En la misma línea, el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, calificó el bloqueo como “un acto de guerra y una violación del alto el fuego”, y denunció que la interceptación de buques mercantes constituye una infracción grave del derecho internacional. “Irán sabe cómo eludir las restricciones, cómo defender sus intereses y cómo hacer frente a las intimidaciones”, aseguró.
El cerco impuesto por Estados Unidos ya muestra efectos concretos en la actividad marítima iraní. Según el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses, en la última semana al menos 28 embarcaciones fueron obligadas a regresar a puertos iraníes o a cambiar su rumbo para evitar el paso por el estrecho de Ormuz.
La decisión de Washington fue adoptada tras una reunión de emergencia en la Casa Blanca, en la que participaron figuras clave del gabinete, entre ellas el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner.






