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El otro éxodo sanitario: de las prepagas y obras sociales al hospital público

El otro éxodo sanitario: de las prepagas y obras sociales al hospital público

En los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires, tres de cada diez pacientes tienen obra social o prepaga. En la provincia de Buenos Aires, ya superan la mitad. Por Pablo Domian

El 16 de abril

Fuente:  https://www.diariopopular.com.ar/

Mientras crece la polémita por la decisión del presidenyte Javier Milei reglamentó el cobro de atención médica a extranjeros no residentes en los hospitales que dependen de la Nación, una medida que ya rige desde hace más de un año en la Ciudad y en varias provincias, otro número, mucho más grande, pasa casi inadvertido.

Cuando a Fernán Quirós, ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, le preguntan por el impacto real de los extranjeros no residentes en los hospitales porteños, la respuesta es casi una desviación del eje: «Nuestro gran tema no está en los extranjeros, sino en las coberturas médicas». Según precisó, entre el 30% y el 35% de los pacientes atendidos en el sistema público de la Ciudad cuentan con algún tipo de cobertura médica, ya sea obra social o prepaga, y aun así eligen atenderse en un hospital público. El Estado porteño les factura esas prestaciones a las entidades correspondientes, y ese recupero mueve, según el propio funcionario, unos 20.000 millones de pesos por mes.

El dato no es una curiosidad aislada de la Ciudad. Es la punta de un fenómeno que atraviesa buena parte del sistema de salud argentino y que, en otras jurisdicciones, alcanza una magnitud todavía mayor.

El mismo fenómeno, con más fuerza en territorio bonaerense

El caso más elocuente es el de la provincia de Buenos Aires, donde el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió que el 53% de las camas de los hospitales públicos provinciales está ocupado por pacientes con obra social o prepaga, un salto frente al 40% que, según su lectura, existía antes del inicio de la actual gestión nacional. Kreplak vinculó el crecimiento con el deterioro de la seguridad social y el encarecimiento de las prepagas, y lo resumió con una frase contundente: la crisis del sistema público, según su diagnóstico, es que terminó haciéndose cargo de todo lo que el resto del sistema fue abandonando. La comparación entre ambos distritos, 30-35% en la Ciudad contra 53% en territorio bonaerense, muestra que la intensidad del fenómeno varía según el territorio, aunque la dirección es la misma en todos los casos relevados.

Una crisis con treinta años de historia

Lo que hoy describen Quirós y Kreplak tiene raíces que se remontan a mediados de los años noventa, cuando la reforma de las obras sociales impulsada durante el gobierno de Carlos Menem permitió que cada trabajador pudiera derivar su aporte a la entidad de su elección, en lugar de quedar atado a la obra social de su rubro. Aquella «libre elección», pensada para introducir competencia en un sistema hasta entonces cerrado, terminó fragmentando la lógica solidaria de la seguridad social: a partir de 2000, el esquema se profundizó cuando los aportes obligatorios empezaron a poder usarse directamente para pagar cuotas de medicina prepaga.

Con los años, ese proceso derivó en un sistema de salud dividido en tres circuitos, el público, las obras sociales y las prepagas, que compiten entre sí en lugar de complementarse, y en el que la cobertura de cada persona terminó dependiendo, cada vez más, de lo que puede pagar. Las crisis económicas sucesivas fueron empujando a un número creciente de argentinos desde el circuito privado hacia el público, un movimiento que en los últimos años se aceleró de manera notoria: según relevamientos recientes, el 35,6% de la población depende hoy en forma exclusiva del sistema público de salud, tras la pérdida de más de un millón de afiliados a obras sociales. El sector de la medicina prepaga, mientras tanto, cubre a apenas entre el 13% y el 15% de la población, concentrado en un puñado de empresas: seis compañías reúnen al 70% de los afiliados privados del país.

Cuando la cobertura ya no alcanza

Lo que Quirós describe en la Ciudad, gente con cobertura que «decide» atenderse en el sistema público, tiene, según especialistas y relevamientos periodísticos recientes, una explicación menos vinculada a la elección y más a la necesidad económica. Cuando una persona no puede sostener el costo de su prepaga o ve licuado el valor de su obra social, no deja de necesitar atención médica: esa demanda se traslada al sistema público, que ya opera bajo presión.

Uno de los sectores más afectados es el de los jubilados, que tras aportar durante décadas a una obra social descubren, en el momento de mayor necesidad médica, que sostener la cobertura se volvió económicamente inviable.

Las prepagas reconocen que pierden pacientes

Desde el propio sector de la salud privada reconocen el fenómeno, aunque lo explican con matices distintos. Hugo Magonza, titular de la Unión Argentina de Salud (UAS), la confederación que agrupa a obras sociales, prepagas, sanatorios y otros prestadores privados, y que asegura representar al 70% de los pacientes del país, advirtió sobre un «éxodo» de afiliados de las prepagas hacia las obras sociales y los hospitales públicos.

Magonza describió una dinámica que calificó como «inédita: personas con patologías que dejan de pagar la prepaga y vuelven a la obra social o directamente al hospital público, en un proceso que, según su advertencia, amenaza con colapsar el sistema a mediano plazo».

El caso Neuquén: el número más alto del país

El caso de la provincia de Neuquén muestra la magnitud que puede alcanzar el fenómeno cuando se combina con otro factor: el 62% de quienes hoy se atienden en el sistema público local tienen obra social o prepaga, según reconoció el propio ministro de Salud provincial, Martín Regueiro.

A esa proporción se suma un dato adicional: de los cerca de 69.000 afiliados de PAMI en la región, alrededor de 44.000, casi dos de cada tres, eligen atenderse en hospitales y centros de salud provinciales antes que en prestadores privados. Regueiro describió el fenómeno como un «efecto pinza»: por un lado, el aumento de las cuotas de las prepagas y las dificultades financieras de las obras sociales; por otro, la escasez de prestadores privados en el interior neuquino. El correlato económico es elocuente: el recupero financiero que cobra a obras sociales y prepagas por esas prestaciones pasó de 17.000 millones de pesos en 2024 a 45.700 millones en 2025.

Más allá del diagnóstico

El planteo de Quirós pone en primer plano una discusión que hasta ahora tuvo menos exposición pública que la del cobro a extranjeros no residentes, aunque los datos disponibles, los de Kreplak en territorio bonaerense, los de Regueiro en Neuquén, el propio reconocimiento del sector privado, van en la misma dirección que su diagnóstico.

La pregunta que queda abierta no es tanto si ese diagnóstico es correcto, sino qué hacer con él: cómo sostener un sistema público que absorbe una porción creciente de pacientes que en teoría deberían estar cubiertos por otro circuito, sin que esa carga termine recayendo sobre la calidad de atención de quienes no tienen ninguna otra alternativa.

En ese sentido, la Ciudad ya avanzó con un esquema de facturación y recupero que convierte parte de ese desafío en una fuente de financiamiento genuina para el propio sistema: durante 2025, CABA recaudó más de 110.000 millones de pesos a través de la facturación a coberturas médicas y extranjeros, fondos que, según el Gobierno porteño, se reinvirtieron en 151 obras de infraestructura hospitalaria, entre ellas la remodelación del Hospital Fernández. Neuquén y la provincia de Buenos Aires muestran un camino similar, con sus propios sistemas de recupero financiero destinados a sostener la inversión hospitalaria.

El desafío de fondo, sin embargo, excede a cualquier esquema de facturación puntual: mientras la seguridad social y la medicina prepaga sigan perdiendo afiliados, la presión sobre los hospitales públicos, y sobre quienes dependen exclusivamente de ellos, seguirá creciendo.

 

Productores se perfeccionaron en el manejo sanitario del mamón junto al CEDEVA de Misión Tacaaglé

Productores se perfeccionaron en el manejo sanitario del mamón junto al CEDEVA de Misión Tacaaglé

La actividad incluyó prácticas sobre control de enfermedades, manejo del cultivo y criterios de cosecha, con el objetivo de mejorar la productividad y calidad del mamón

Productores se perfeccionaron en el manejo sanitario del mamón junto al  CEDEVA de Misión Tacaaglé - Diario La Mañana

Fuente: https_www.lamañanaonline.com.ar
Este miércoles se llevó a cabo una jornada técnica a campo en la chacra del productor Vicente Romero, ubicada en el barrio Pasarela de Buena Vista. La actividad estuvo centrada en el manejo de enfermedades y la cosecha de frutos de mamón, y fue organizada por el CEDEVA Misión Tacaaglé. El encuentro reunió a productores de la zona, representantes de la Comisión de Fomento y del Honorable Concejo Deliberante de Buena Vista, así como a técnicos del Ministerio de la Producción y Ambiente.

Durante la apertura, el coordinador general de los CEDEVAs, Federico De Pedro, dio la bienvenida a los presentes y destacó la importancia de estos espacios de capacitación en el territorio. En ese marco, subrayó el rol estratégico del trabajo de extensión que impulsa el organismo, especialmente a través de la implementación de módulos demostrativos en campos de productores, que permiten transferir conocimientos y resultados validados dentro de la institución hacia la comunidad rural. Asimismo, remarcó el impacto de las políticas públicas promovidas por el Gobierno de la Provincia de Formosa, orientadas a fortalecer el desarrollo de pequeños y medianos productores.

 

En el desarrollo de la jornada, el ingeniero Elías López, técnico del CEDEVA Misión Tacaaglé, presentó los avances del trabajo con el cultivo de mamón tanto en predios institucionales como en campos de productores asociados. En su exposición, detalló las tareas realizadas desde la implantación del cultivo en septiembre de 2025, incluyendo prácticas de plantación, manejo del riego, control de malezas, monitoreo de plagas y enfermedades, fertilización, aplicaciones fitosanitarias y raleo de frutos.

El especialista señaló que, en el estado fenológico actual —próximo a la cosecha—, resulta fundamental sostener la sanidad del cultivo mediante un monitoreo constante que permita detectar de manera temprana síntomas en hojas y frutos. En este sentido, destacó la importancia de prácticas culturales como el deshoje y el raleo, complementadas con controles químicos cuando sea necesario y bajo criterios técnicos adecuados.

Instancia práctica

La jornada continuó con una instancia práctica enfocada en los parámetros de cosecha para consumo en fresco. Allí se abordaron aspectos clave como el momento óptimo de recolección, técnicas para evitar daños en la fruta, procesos de lavado y desinfección, así como criterios de selección, envasado y presentación comercial.

Posteriormente, los participantes recorrieron una plantación establecida en 2024, actualmente en su segundo ciclo productivo tras una poda de renovación. Este módulo permitió observar el comportamiento del cultivo en distintas etapas y analizar los resultados de las prácticas de manejo implementadas.

Como cierre, se realizó una degustación de fruta fresca y jugos elaborados a partir de distintos híbridos de mamón, con el objetivo de promover alternativas de consumo en fresco. La iniciativa busca diversificar las formas de aprovechamiento del cultivo, más allá de la tradicional elaboración de dulces en almíbar a partir de frutos verdes.

Desde el CEDEVA destacaron que este tipo de jornadas resultan fundamentales para fortalecer los vínculos entre productores, técnicos e instituciones, promoviendo el intercambio de conocimientos y la adopción de prácticas que mejoran la productividad y la calidad de los cultivos. Además, remarcaron que constituyen una herramienta clave para acercar la innovación y los avances tecnológicos al territorio, favoreciendo el desarrollo sostenible de las economías regionales.

Cuba al borde del colapso sanitario: enfrenta una grave epidemia de dengue y chikunguña, con más de 47 mil casos registrados

Cuba al borde del colapso sanitario: enfrenta una grave epidemia de dengue y chikunguña, con más de 47 mil casos registrados

El Ministerio de Salud Pública de Cuba reconoció que la epidemia de chikunguña y dengue está fuera de control, con más de 47.000 casos diagnosticados y miles de enfermos que no acuden al sistema de salud, una situación que ya pone al borde del colapso al sistema sanitario cubano.

Cuba atraviesa una de sus peores crisis sanitarias. Foto: EFE.

Fuente: https://www.canal26.com/

El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) reconoce que la grave epidemia de chikunguña y dengue en el país no está controlada y es un notable problema, donde ya se detectaron 47.000 casos diagnosticados.

Empero, lo que dificulta aún más el control de la epidemia es que la mayoría de los infectados ni siquiera concurre a un médico para controlarse. Por ende, las autoridades sanitarias están intensificando las acciones de vigilancia y prevención.

Estadísticas de contagios en Cuba

Sobre casos de chikunguña, se reportaron a noviembre de 2025 más de 20.000 casos confirmados e incluso 916 de ellos fueron confirmados en un solo día.

Respecto de dengue, se reportaron 217 casos positivos. Desde 2024, la isla registró más de 9.600, lo que la ubica como el país con mayor incidencia de algunas arbovirosis (enfermedades causadas por virus transmitidos por artrópodos, principalmente mosquitos como el Aedes aegypti) en la región en ciertos momentos.

Esta situación amenaza a Cuba con hundirla dentro de una crisis sanitaria sin precedentes.

Motivos que llevan a la crisis sanitaria en Cuba

Los motivos son diversos por los que La Habana y alrededores padecen esta situación. Entre algunos de ellos se pueden mencionar la falta crónica de combustible, falta de comida y medicinas, la paupérrima higiene urbana, los apagones, la crisis económica que se ve agravada por el bloqueo de los Estados Unidos e incluso un huracán que hace solo un mes azotó a la isla en varias zonas del este del país.

Por el momento, las cifras de fallecidos no son oficiales y su número no lo reconoce el Gobierno, lo que dificulta aún más la tarea para establecer las consecuencias verdaderas de esta epidemia. Las provincias con mayor reporte de casos de chikunguña incluyen a Santiago de Cuba, La Habana, Sancti Spiritus, Pinar del Río, Artemisa y Granma.

Entre quienes tienen que notificar a la población sobre la situación médica actual es el jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Francisco Durán, quien a diario informa por cadena nacional el parte del día. Él fue quien notificó -la semana pasada- que se diagnosticaron 47.000 casos de síntomas de estas enfermedades, mayoritariamente chikunguña, una cifra que duplica lo informado la semana anterior.

Según testimonios cubanos, el común de ellos piensa que asistir al médico ante síntomas no tiene mayor sentido, porque los hospitales y centros de salud no tendrían los insumos necesarios para un análisis pertinente y el consejo es que la persona contagiada se recluya en su hogar y beba abundante líquido.

Falta de insumos hospitalarios en Cuba

Sabido es que Cuba atraviesa una severa escasez de insumos hospitalarios, donde los medicamentos esenciales y materiales básicos como jeringas, sondas e insumos quirúrgicos están faltantes.

Estos se debe, además de a la crisis económica, a la falta de divisas para importar estos materiales, junto con el recrudecimiento de la posición estadounidense para con Cuba.

La situación ya es crítica en dicha isla del Caribe, con hospitales al borde del colapso y muchos pacientes teniendo que recurrir al mercado informal o a la ayuda de organizaciones solidarias para conseguir medicinas.

A esta falta de insumos se suman otros problemas estructurales de la isla, como lo son la falta de fumigación apropiada y la enorme cantidad de basura que se acumula sin una recolección correcta, lo que contribuye a la proliferación de estas enfermedades.

Si se le suman los ya mencionados problemas económicos (mucha gente no tiene dinero para comprar un repelente, por ejemplo), el combo de destrucción que surge de todo eso hace que hoy Cuba esté atravesando una de sus peores crisis sanitarias que pone en colapso a la población casi en su totalidad.

 

Israel bombardeó un centro sanitario en Beirut: nueve muertos y 14 heridos

Israel bombardeó un centro sanitario en Beirut: nueve muertos y 14 heridos

La embestida destruyó un centro de la Autoridad Sanitaria Islámica, una organización vinculada a Hezbollah. Es la segunda vez que el ejército israelí ataque la zona céntrica de la capital del Líbano. Primera respuesta oficial del país asiático.

El ataque israelí destruyó un centro de la Autoridad Sanitaria Islámica

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

Israel advirtió este jueves a los residentes de 20 ciudades y pueblos del sur del Líbano que evacuaran la zona mientras avanzaba en su cuarto día de ofensiva con ataques aéreos contra objetivos en distintos puntos del territorio vecino. Por otro lado, nueve personas murieron y catorce resultaron heridas en un ataque israelí contra un edificio del centro de Beirut, en lo que fue el segundo operativo contra la capital del país asiático desde el inicio del conflicto con el grupo terrorista Hezbollah, hace ya casi un año.

«Especialistas continuaban trabajando para completar las pruebas ADN que permitan identificar los restos que fueron retirados y, en consecuencia, quedará claro el recuento final de las víctimas del agresivo accionar que tuvo como foco la céntrica zona de Al Bashura«, indicó el Ministerio de Salud Pública del Líbano a través de un comunicado.

En el mismo sentido, la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN) informó que el bombardeo destruyó un centro de la Autoridad Sanitaria Islámica, una organización vinculada a Hezbollah que se encarga de ofrecer atención y servicios sanitarios, y detalló que fueron utilizadas «bombas de fósforo prohibidas internacionalmente».

Desde finales de septiembre, Israel puso el foco en distintas zonas del país donde el grupo terrorista tenía una fuerte presencia, pero venía optando por no atacar el corazón de la capital del Líbano. El de ayer fue el segundo ataque que Israel realiza contra la ciudad de Beirut, después de que el lunes efectuara un bombardeo selectivo contra un apartamento en el barrio de Cola, en el sur de la capital, en el que murieron tres miembros del Frente Popular para la Liberación Palestina.

Por otra parte, el Ejército israelí bombardea casi a diario los suburbios en el sur de Beirut conocidos como el Dahye, un importante bastión de Hezbollah en la capital libanesa donde hace una semana fue asesinado el líder de la formación armada, Hassan Nasrallah, en un bombardeo masivo que retumbó por toda la capital.

De hecho, el miércoles por la noche el portavoz de Ejército israelí para los medios árabes, Avichay Adraee, pidió a los habitantes del Dahye que se alejaran a una distancia no mínima a los 500 metros de los objetivos que iban a bombardear en varios puntos del extrarradio.

Desde el comienzo de las hostilidades, los ataques de Israel han matado a casi 2.000 personas y han obligado a 1,2 millón a abandonar sus hogares, principalmente en el sur y el este del país mediterráneo. Este jueves, Israel también anunció que había matado a unos 60 combatientes de Hezbollah en una serie de ataques aéreos en Líbano, incluido uno contra un edificio municipal en la localidad de Bint Jbeil (sur) que según Israel estaba siendo utilizado para almacenar armas, y en el que murieron 15 terroristas.

Al día siguiente de combates terrestres, Hezbollah afirmó que “repelió con fuego de artillería un intento de las fuerzas enemigas israelíes de avanzar” en un punto fronterizo en el sur de Líbano. También dijo que disparó cohetes contra Tiberíades, en el norte de Israel.

Respuesta del Líbano

El ejército libanés anunció este jueves haber respondido por primera vez en un año a disparos israelíes, después de la muerte de su soldado. En total, ya son tres los militares libaneses caídos desde que el 23 de septiembre Israel intensificó su campaña en el país vecino.

«Un soldado murió después de que el enemigo israelí atacara un puesto militar en la zona de Bint Jbeil, en el sur, y el personal militar respondió a los disparos”, indicó el ejército del Líbano en un comunicado. Israel ordenó también la evacuación de las localidades situadas al norte de la zona de seguridad delimitada por la ONU tras la guerra de 2006. Los avisos del jueves indicaban una posible ampliación de la incursión israelí, que hasta ahora se había limitado a las inmediaciones de la frontera [las zonas de Odaisseh y Maroun Al-Ras].

Al menos ocho soldados israelíes murieron el miércoles en enfrentamientos con la milicia en el sur del Líbano, donde Israel anunció a principios de semana el inicio de lo que dice que será una incursión terrestre limitada. Mientras, la región se prepara para las represalias israelíes por el ataque de Irán con misiles balísticos.