Malestar en Nanawa por la colocación de un portón con candado en la Pasarela de La Fraternidad
La medida fue implementada por efectivos de Gendarmería Nacional para impedir el paso fuera del horario habilitado. Comerciantes, estudiantes y trabajadores de ambos lados de la frontera cuestionaron la decisión y la calificaron como “una cachetada a la integración”

La colocación de un portón con candado en la Pasarela de La Fraternidad, que une la segunda ciudad con Nanawa, Paraguay, generó malestar e indignación entre comerciantes y pobladores de la localidad paraguaya.
La medida se sumó a la restricción que ya rige sobre el paso peatonal, actualmente limitado entre las 7 y las 19 debido a la falta de funcionarios nacionales destinados a realizar los controles fronterizos.
El portón fue colocado durante la noche del jueves por efectivos de Gendarmería Nacional Argentina. De manera extraoficial, trascendió que la decisión tuvo como objetivo garantizar que ninguna persona pueda cruzar por la pasarela fuera del horario establecido.
La situación provocó una inmediata reacción entre los habitantes y comerciantes de Nanawa, quienes expresaron su rechazo a la medida y consideraron que representa un retroceso para la integración entre ambas comunidades fronterizas.
“Una cachetada a la integración” fue una de las expresiones utilizadas para describir la decisión, teniendo en cuenta el intenso vínculo cotidiano que existe entre Clorinda y Nanawa.
Los principales reclamos surgieron de estudiantes y trabajadores que se movilizan diariamente de un lado al otro de la frontera y que dependen del puente peatonal para llegar a sus lugares de estudio y trabajo.
La situación se encuentra ahora en el centro de las gestiones que llevan adelante autoridades de ambas ciudades, que buscan una alternativa que permita garantizar la circulación y, al mismo tiempo, cumplir con los controles correspondientes en el paso fronterizo.
Buscan una solución
Las autoridades de Clorinda y Nanawa mantuvieron ayer una reunión interinstitucional para analizar la situación generada por el cierre de la Pasarela de La Fraternidad.
Durante el encuentro se dijo que se recibió la predisposición del comandante de Gendarmería Nacional Argentina para permitir que los niños y adolescentes que estudian en ambos países puedan continuar cruzando la frontera sin inconvenientes.
En ese marco, se remarcó las particularidades de las comunidades fronterizas y señalaron que las decisiones de Gendarmería son adoptadas desde aproximadamente 1.200 kilómetros de distancia de Clorinda, lo que, según plantearon, puede dificultar el conocimiento directo de la realidad y las necesidades de la zona.
Asimismo, se aclaró que la decisión vinculada con la colocación del portón en la pasarela no corresponde a las administraciones municipal ni provincial, sino a la autoridad nacional responsable de la seguridad fronteriza.
Tras el encuentro, las autoridades acordaron continuar las gestiones ante la Cancillería Nacional para solicitar la habilitación del paso fronterizo durante las 24 horas.