Exceso de lluvias e inundaciones agrava la crisis productiva en el Norte formoseño

Exceso de lluvias e inundaciones agrava la crisis productiva en el Norte formoseño

Tras meses de sequía, precipitaciones de hasta 200 milímetros en pocas horas anegaron cultivos y ponen en riesgo la producción de banana y mandioca. Productores advierten pérdidas de hasta el 70% y reclaman respuestas urgentes

Exceso de lluvias e inundaciones agrava la crisis productiva en el Norte  formoseño - Diario La Mañana

Fuente: https_www.lamañanaonline.com.ar
Las lluvias que durante meses fueron esperadas por los productores del Norte de Formosa llegaron finalmente, pero en exceso y con consecuencias severas. En la zona de Laguna Naineck, las precipitaciones superaron los 150 milímetros en pocas horas, e incluso alcanzaron los 200 milímetros en localidades cercanas como Siete Palmas, provocando inundaciones en campos y caminos rurales.

En declaraciones a La Mañana, el titular de la Federación Agraria Filial Naineck, Pánfilo Ayala, describió un panorama crítico: “La sequía ya había causado daños irreversibles en los cultivos, y ahora el exceso de agua en poco tiempo genera un problema aún más grave”.

 

Según explicó, uno de los principales efectos del anegamiento es la pudrición de las raíces, especialmente en cultivos sensibles como el banano, la mandioca y la batata. “En pocas horas bajo agua, las raíces se pudren y eso pone en riesgo toda la producción”, advirtió.

Ante la emergencia, los productores trabajan a contrarreloj para drenar el agua de los campos utilizando herramientas manuales y canalizando el excedente hacia zonas más bajas. Sin embargo, la continuidad de las lluvias podría agravar aún más la situación. “Si se cumplen los pronósticos, va a ser un problema gravísimo”, alertó Ayala.

El impacto no se limita a la cosecha actual. En el caso de la mandioca, además de la pérdida comercial, el daño afecta el ciclo productivo futuro, ya que las plantas también se utilizan como semilla para próximas campañas. La humedad excesiva compromete este proceso biológico clave.

 

En cuanto a la banana, uno de los cultivos más representativos de la zona, el diagnóstico es contundente. La campaña ya estaba afectada por la sequía, con pérdidas estimadas entre el 60% y el 70%, y las recientes lluvias complican aún más cualquier posibilidad de recuperación. “Lo poco que queda dependerá de cómo evolucione el clima”, señaló el dirigente.

A este escenario se suma la falta de insumos esenciales como fertilizantes, lo que limita las posibilidades de recuperación de las plantas incluso en condiciones climáticas favorables.

Por otro lado, Ayala cuestionó la ausencia de respuestas por parte de los Gobiernos provincial y nacional. “Hay un silencio absoluto desde hace años a nivel provincial, y a nivel nacional, pese a las gestiones, no hay soluciones concretas”, afirmó. Mientras tanto, los productores continúan realizando reuniones y gestiones con legisladores para visibilizar la problemática.

La combinación de sequía previa, lluvias intensas, granizo y dificultades estructurales configura un panorama complejo para las familias rurales de la región. “El quebranto es enorme y la situación es angustiante”, resumió Ayala, quien insistió en la necesidad de sostener la producción como base del desarrollo local.