Remarcan la necesidad de un mayor compromiso social frente al crecimiento del flagelo de las adicciones

Remarcan la necesidad de un mayor compromiso social frente al crecimiento del flagelo de las adicciones

El centro terapéutico ubicado sobre la ruta 11 en Formosa trabaja con jóvenes y adultos con distintas adicciones, a través de un proceso anual voluntario y sin medicación, sostenido por la contención comunitaria

Remarcan la necesidad de un mayor compromiso social frente al crecimiento  del flagelo de las adicciones - Diario La Mañana

Fuente: /https_www.lamañanaonline.com.ar/
El presidente de la comisión de la asociación civil Fazenda de la Esperanza “Nuestra Señora del Carmen”, Humberto Capello, explicó cómo funciona el centro de recuperación de adicciones que desde hace casi una década trabaja en la provincia, brindando contención a jóvenes y adultos.

En declaraciones a La Mañana, explicó que “somos un centro de recuperación de adictos con internación. Es para cualquier tipo de adicción, no sólo a sustancias, sino también al juego, a la sexualidad o trastornos alimentarios”, detalló. En ese sentido, señaló que el abordaje parte de la idea de que “todas las adicciones tienen una misma raíz”.

El establecimiento local está ubicado sobre la ruta nacional 11, frente al Aeroclub Formosa, a unos 20 kilómetros de capital, y actualmente alberga a unos 22 jóvenes, cerca del límite de su capacidad. “Tenemos lugar para 23 o 24 muchachos. Es un centro masculino, y en el país hay 12 Fazendas, de las cuales tres son femeninas”, precisó.

El ingreso al programa es voluntario y uno de los requisitos fundamentales. “El que va a ingresar lo hace por voluntad propia. Siempre que haya lugar, puede entrar”, indicó Capello, quien agregó que reciben personas desde los 17 años en adelante.

La propuesta terapéutica tiene una duración de un año. “Ese es el proceso que nosotros encontramos que sirve. Es un primer período, pero después debe continuar afuera”, explicó. Sin embargo, al tratarse de un sistema voluntario, los participantes pueden retirarse cuando lo deseen. “Si se van antes, cortan lo que llamamos su caminata, pero pueden volver y empezar de nuevo”, señaló.

Uno de los aspectos distintivos del modelo es que no utilizan medicación. “No usamos drogas ni placebos. Todo es empírico, aunque hay una terapéutica. Y vemos mejores resultados que con otros métodos”, sostuvo. En cambio, el trabajo se apoya en tres pilares: la espiritualidad, el trabajo y la convivencia.

“En la Fazenda no hay empleados. Todos hacen las tareas y conviven entre ellos. Aprenden a asumir responsabilidades y a cambiar hábitos”, explicó. Además, destacó el rol del acompañamiento humano: “Recuperar el sentirse amado es parte del secreto. No hay nadie que esté ahí por un sueldo, sino por vocación, y eso se siente”, resaltó.

Respecto a los resultados, Capello reconoció que es difícil establecer estadísticas precisas, aunque afirmó que “hay muchos que se recuperaron y no recayeron”, mientras que otros atraviesan recaídas y regresan al espacio para reiniciar el proceso.

Problema en crecimiento

En cuanto al contexto social, advirtió que el problema de las adicciones sigue en crecimiento. “La droga está, como el alcohol. Se convive con eso y el desafío es vivir sin consumir”, expresó. En esa línea, remarcó la necesidad de un mayor compromiso social: “Falta compromiso. Mucha gente se lamenta, pero cuesta colaborar con tiempo o recursos”.

También insistió en cambiar la mirada sobre las personas con consumos problemáticos. “El adicto es un enfermo. No está ahí porque quiere. Es una enfermedad y necesita ayuda. No salen solos”, subrayó.

Actualmente, el principal desafío del centro es ampliar su capacidad. “No tenemos subsidios ni financiamiento. Las familias aportan y lo que necesitamos es construir más casas. Tenemos un predio de ocho hectáreas y podríamos crecer”, indicó.

Finalmente, Capello destacó que la recuperación no depende únicamente del individuo, sino también de su entorno. “La familia también tiene que transformarse. Si no, el cambio es mucho más difícil”, concluyó.