En octubre de 2025, el Tribunal Oral Federal N°6 condenó a Sabag Montiel a 10 años de prisión y a Uliarte a ocho años. Por la unificación con condenas anteriores, las penas quedaron establecidas en 14 años para Sabag Montiel y ocho años y dos meses para Uliarte. Nicolás Gabriel Carrizo, otro de los acusados que llegó al juicio, fue absuelto.
La discusión judicial, sin embargo, no terminó. Las fiscales Gabriela Baigún y Mariela Labozzetta apelaron las condenas y solicitaron penas mayores, además de reclamar que se contemplen agravantes que no fueron aceptados por el tribunal oral.
Desde el entorno de Cristina Kirchner sostienen que la investigación no avanzó lo suficiente para determinar si Sabag Montiel y Uliarte actuaron por cuenta propia o si detrás del ataque existió una estructura más amplia. El reclamo apunta a establecer si hubo autores intelectuales, instigadores o financistas.
El cuestionamiento político que se instalará este martes, por lo tanto, no estará centrado únicamente en quienes ejecutaron el atentado, sino en si la Justicia agotó todas las líneas de investigación para determinar qué hubo detrás de ellos.
La concentración frente al departamento de Cristina Kirchner
La convocatoria tendrá lugar frente a San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad.
La elección del lugar también tiene una fuerte carga política. Cristina Kirchner ya no vive en el departamento de Recoleta frente al cual ocurrió el atentado y actualmente cumple allí su prisión domiciliaria. La concentración reunirá así dos reclamos que el kirchnerismo mantiene alrededor de la expresidenta: el esclarecimiento completo del ataque y la denuncia de una persecución judicial.
El documento también plantea una mirada crítica sobre la denominada “antipolítica”, a la que presenta no solamente como una reacción espontánea de parte de la sociedad frente a sus representantes, sino también como una construcción de sentido que habría sido amplificada por sectores de poder económico, medios de comunicación, redes sociales y plataformas digitales.
El texto reclama recuperar el intercambio de ideas y la confrontación política como “un ejercicio noble, indispensable y profundamente democrático” y plantea como consigna final un “Nunca más” a la eliminación del adversario y a la violencia política.
Así fue el intento de asesinato
El ataque ocurrió el 1° de septiembre de 2022, frente al edificio de Juncal y Uruguay, en Recoleta, donde entonces vivía Cristina Kirchner. Durante aquellos días se habían instalado concentraciones de militantes en las inmediaciones para respaldarla, en medio de la tensión política generada por el pedido de condena de 12 años de prisión realizado por los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola en la causa por la obra pública de Santa Cruz.
Esa noche, la entonces vicepresidenta regresó a su domicilio y se acercó a saludar a las personas que la esperaban. Entre la multitud estaba Fernando Sabag Montiel, quien se aproximó con una pistola Bersa calibre .32 y accionó el gatillo a centímetros de la cabeza de Cristina.
El disparo no salió. La secuencia quedó registrada por cámaras de televisión y teléfonos celulares. El arma tenía cinco proyectiles en el cargador, aunque no había una bala alojada en la recámara. Sabag Montiel fue detenido en el lugar y días después también quedó detenida Brenda Uliarte.
Durante el juicio, Sabag Montiel reconoció que había querido matar a Cristina Kirchner. La investigación también alcanzó a otras personas, entre ellas Agustina Díaz y Nicolás Carrizo. Díaz quedó desvinculada del tramo que llegó a juicio, mientras que Carrizo fue finalmente absuelto.