La jornada de este hombre fue para el olvido. No solo no pudo ver a su cuadro jugar, sino que marchó preso por un viejo caso del cual estaba prófugo. Es importante destacar que los controles en las canchas se pusieron realmente rigurosos y no basta simplemente, como en otras épocas, con comprar la entrada y asistir. Ahora, deben identificar a cada uno de los espectadores y esto fue en lo que cayó el aprehendido.
Con una buena convocatoria de público, Quilmes se enfrentó a San Martín de Tucumán en el Centenario y sufrió una dura derrota por 2 a 1. Sin embargo, esa no fue la única noticia de la noche del lunes, ya que un sujeto que estaba escapando de las autoridades policiales fue encontrado de una manera tan simple como eficaz. A pesar de que pensó que iba a estar en la tribuna, culminó detrás de las rejas.
El sindicado se llama Santiago Nicolás Gómez y quiso pasar con un carnet que no le correspondía al cotejo deportivo. Sin embargo, previo a eso, debió mostrar su DNI, ya que es una disposición del programa “Tribuna Segura” de la Aprevide para filtrar a aquellas personas que tienen antecedentes penales o un derecho de admisión a este tipo de eventos. Al ingresar al sistema, los agentes policiales vieron que había infringido la Ley 23.737 y que poseía un pedido de captura activo.
Pero como si eso no fuese poco, se dieron cuenta que tenía domicilio en la localidad de La Banda de Río Salí, de la provincia de Tucumán y que en realidad estaba allí de infiltrado viendo al rival del Cervecero, San Martín. Todo lo que podía salir mal, salió mal. Así las cosas, fue trasladado a la Comisaría Tercera de Quilmes, donde quedó alojado a disposición de la Justicia a la espera de avances en su situación.
En redes sociales, los comentarios se multiplicaron y muchos tomaron con humor lo sucedido. De hecho, compararon esto con la escena interpretada por Guillermo Francella en la histórica película El secreto de sus ojos, en la cual, dentro de su personaje, sostiene que las personas pueden cambiar de nombre, de pareja, de religión, pero no pueden jamás modificar lo que las apasiona.
Intervinieron en el operativo los agentes de la Aprevide, personal de seguridad de la empresa privada contratada por el Club Quilmes, uniformados de la Policía Bonaerense, entre otros. Es importante resaltar que el sujeto no opuso resistencia al momento de ser detenido.