ARBA suspendió a cinco agentes de recaudación por retener fondos
Los agentes suspendidos adeudan más de $37.000 millones al fisco bonaerense en concepto de retención de Ingresos Brutos.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
En el marco de su política de control, transparencia y simplificación tributaria, la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) dispuso la suspensión de cinco agentes de recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos que retuvieron dinero a contribuyentes, pero no lo ingresaron en tiempo y forma a las arcas públicas.
La medida se adoptó tras detectar irregularidades en el cumplimiento de sus obligaciones, vinculadas a la falta de depósito de retenciones y percepciones ya efectuadas. En conjunto, los agentes suspendidos adeudan más de $37.000 millones al fisco bonaerense.
Desde ARBA explicaron que este tipo de conductas constituye una grave distorsión del sistema tributario, ya que implica la apropiación indebida de recursos públicos. Por ese motivo, además de la suspensión como agentes, se iniciaron acciones legales para recuperar los fondos adeudados y garantizar su restitución.
Asimismo, el organismo informará de manera directa a las y los contribuyentes que operaban con estas firmas, con el objetivo de evitar que continúen siendo alcanzados por retenciones o percepciones durante el período de suspensión, brindando mayor certeza y resguardo en sus operaciones.
El director ejecutivo del organismo, Cristian Girard, subrayó que “cuando un agente de recaudación retiene impuestos y no los deposita incurre en una maniobra que afecta directamente los recursos públicos. Frente a estas situaciones actuamos con firmeza para resguardar la equidad y el correcto funcionamiento del sistema”.
Estas suspensiones se enmarcan en un proceso más amplio de reorganización y modernización del régimen de Ingresos Brutos, que ARBA viene llevando adelante en los últimos años para hacerlo más eficiente, transparente y alineado con la capacidad contributiva de cada actor económico.
Como parte de esa estrategia, el organismo redujo la cantidad de agentes de recaudación mediante la actualización de los montos de facturación, alivió la carga administrativa sobre pymes, y disminuyó la intensidad de los regímenes de retención y percepción, evitando la acumulación de saldos a favor.