El cerebro de los astronautas sigue reaccionando como si hubiera gravedad
La investigación analizó a tripulantes de la Estación Espacial Internacional y detectó que el cerebro de los astronautas mantiene reflejos terrestres incluso tras meses en microgravedad.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
Un estudio publicado en la revista científica Journal of Neuroscience reveló que el cerebro humano continúa reaccionando como si existiera gravedad incluso después de varios meses en el espacio, un comportamiento que podría afectar futuras misiones a la Luna y Marte.
La investigación siguió a 11 astronautas que permanecieron entre cinco y seis meses en la International Space Station y detectó que, pese a vivir en condiciones de microgravedad, seguían calculando incorrectamente la fuerza necesaria para sostener objetos.
El trabajo fue dirigido por Philippe Lefèvre, investigador de la Université catholique de Louvain e Ikerbasque. El equipo analizó cómo los astronautas manipulaban objetos durante distintos movimientos dentro de la estación espacial.
En la Tierra, las personas ejercen más fuerza al levantar un objeto que al bajarlo debido al efecto de la gravedad. En el espacio, esa diferencia desaparece porque los objetos flotan y no caen, por lo que los investigadores esperaban que los astronautas adaptaran rápidamente sus movimientos.
Sin embargo, el estudio mostró el efecto contrario. Los astronautas comenzaron a ejercer todavía más fuerza en la parte superior del movimiento, como si el cerebro intentara compensar la ausencia de peso a partir de décadas de experiencia viviendo bajo gravedad terrestre.
Los investigadores interpretan este comportamiento como una sobrecorrección automática del cerebro. Aunque los astronautas sabían racionalmente que estaban en microgravedad, el sistema nervioso seguía esperando que los objetos reaccionaran como en la Tierra.
El equipo también evaluó a los tripulantes apenas regresaron del espacio y descubrió que inicialmente continuaban manipulando objetos como si todavía estuvieran en ingravidez, una situación que podría resultar peligrosa en determinadas tareas operativas.
Según los autores, el hallazgo podría ser relevante para futuras misiones espaciales de larga duración. Los investigadores consideran que los astronautas podrían necesitar entrenamientos específicos para adaptarse a entornos de gravedad parcial, como los de la Luna o Marte, donde los movimientos y la manipulación de objetos funcionarían de manera diferente a la Tierra y al espacio profundo.