Estados Unidos destruyó 16 buques de Irán que intentaban minar el Estrecho de Ormuz

Estados Unidos destruyó 16 buques de Irán que intentaban minar el Estrecho de Ormuz

Los norteamericanos atacaron buques minadores en el Estrecho de Ormuz para garantizar el tránsito petrolero. Francia también desplegó una misión militar en la zona.

Estados Unidos anunció la destrucción de 16 embarcaciones iraníes utilizadas para minar el Estrecho de Ormuz.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/

En una nueva fase de la escalada bélica en Medio Oriente, el gobierno de Estados Unidos confirmó la destrucción de diversas embarcaciones iraníes que estaban siendo empleadas para el sembrado de minas navales en el Estrecho de Ormuz.

A través de un comunicado del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), se ratificó que las fuerzas militares norteamericanas lograron neutralizar 16 buques minadores pertenecientes a las operaciones de la armada de Irán en esta estratégica región.

La intervención, ejecutada este lunes, tuvo como fin principal desarticular los intentos de Teherán por colocar explosivos marítimos en el paso que une el Golfo Pérsico con el océano Índico, según precisó el mando militar y pudo relevar la Agencia Noticias Argentinas.

Desde Washington se remarcó que estas acciones de minado por parte del régimen iraní significaban un peligro inminente para el transporte de crudo y la libre navegación internacional en dicha ruta.

Considerado uno de los engranajes más críticos para la energía global, el Estrecho de Ormuz es el canal de tránsito para aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Ante los indicios de que Irán buscaría obstruir el paso de los buques, la administración estadounidense ya había notificado que utilizaría la fuerza militar si se verificaba la presencia de minas.

Este golpe a la flota minadora se integra a la ofensiva sistemática que Estados Unidos sostiene contra la capacidad naval y la infraestructura de Irán desde que se intensificaron las hostilidades. De hecho, en las últimas jornadas, la Casa Blanca dio cuenta de otros ataques exitosos contra complejos militares y embarcaciones de la marina iraní en diversas áreas del Golfo Pérsico.

El incidente ocurre en un clima de extrema fricción regional, marcado por las agresiones mutuas entre Israel, Irán y Estados Unidos, donde el Estrecho de Ormuz vuelve a posicionarse como el epicentro del conflicto debido a su capacidad de desestabilizar el comercio marítimo y los precios de la energía a nivel mundial.

Advertencia directa a Irán

Donald Trump ya había lanzado una dura advertencia previa, señalando que Irán sufriría las consecuencias “a un nivel nunca antes visto” si se detectaban maniobras para minar el Estrecho de Ormuz o bloquear el tránsito de petroleros.

“Si Irán ha colocado minas en el estrecho de Ormuz queremos que las retiren inmediatamente”, publicó el presidente, quien añadió que remover las cargas explosivas representaría “un paso gigante en la dirección correcta”.

Asimismo, el presidente norteamericano subió el tono de la amenaza ante cualquier intento de Teherán por detener el flujo de crudo en esa zona estratégica.

“Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, será golpeado por Estados Unidos veinte veces más fuerte”, sentenció el mandatario.

Minas para bloquear el paso de petroleros

De acuerdo con diversos informes internacionales, Irán habría iniciado el despliegue de naves de pequeño porte con capacidad para cargar dos o tres minas cada una, destinadas a ser sembradas en el estrecho para paralizar el tránsito de los cargueros.

Esta táctica pretendía obstaculizar el tránsito del crudo en un punto crítico para el comercio energético, en medio de la crisis por el precio del barril.

Amenazas cruzadas

La disputa escaló a su punto máximo luego de que Trump le prometiera a Teherán “muerte, fuego y furia” frente a un posible cierre del Estrecho de Ormuz, recibiendo a cambio advertencias directas desde el gobierno iraní.

En este marco, Francia comunicó el envío de una misión militar defensiva a la región con el objetivo de garantizar seguridad para la circulación de los buques que navegan por el estrecho.

La comunidad internacional y los sectores energéticos permanecen en vilo, conscientes de que cualquier alteración en el flujo del Estrecho de Ormuz impactaría de manera devastadora en la oferta mundial de petróleo.