La concejala Canavesio expuso presuntos sobreprecios en obras y contrataciones de la Municipalidad
Las observaciones surgieron durante el análisis de las carpetas de ingresos y egresos del Departamento Ejecutivo municipal.

La edil dio números de una polémica que trascendió a medios nacionales. Denunció compras millonarias a un mismo proveedor y alquileres de vehículos y maquinaria que la Comuna ya tendría
La polémica por los costos de dos monolitos construidos por la Municipalidad de Clorinda sumó en los últimos días nuevas repercusiones políticas y mediáticas, luego de que la concejala Mariza Canavesio expusiera en el Concejo Deliberante una serie de cuestionamientos vinculados a las rendiciones de cuentas del ejercicio municipal anterior. La edil aseguró haber detectado contrataciones con valores “desmesurados”, falta de transparencia en los procesos y reiteración de proveedores beneficiados.
El tema tomó notoriedad nacional luego de que trascendieran los montos vinculados a dos estructuras conmemorativas instaladas en la ciudad: un monolito en homenaje a la lucha contra el cáncer de mama y otro con una cruz Tau. Según explicó la concejala a La Mañana, las observaciones surgieron durante el análisis de las carpetas de ingresos y egresos del Departamento Ejecutivo municipal, tarea que realizan los concejales antes de elevar la documentación al Tribunal de Cuentas.
Canavesio señaló que las irregularidades fueron planteadas durante una sesión del cuerpo deliberativo y sostuvo que su intervención se basó en documentación oficial revisada personalmente. “Yo expuse las irregularidades que he visto y di nombres y números de precios que consideraba desmesurados”, afirmó.
La edil indicó además que el bloque opositor, integrado por tres concejales, no preside la Comisión de Control de Gestión debido a que la mayoría del cuerpo responde políticamente al intendente. En ese contexto, remarcó que su rol es ejercer el control institucional sobre los gastos municipales.
Entre los puntos observados mencionó contrataciones de maquinarias, vehículos y camiones viales por montos que oscilan entre 23 y 25 millones de pesos por períodos de ocho meses, pese a que, según dijo, el Municipio cuenta con parque vial propio. También cuestionó que algunas de las unidades contratadas serían vehículos antiguos, de las décadas del ‘70 y ‘80, mientras que paralelamente existirían importantes gastos en repuestos para la maquinaria municipal.
“Son contrataciones con objetos indeterminados, difíciles de constatar, porque se habla de acarreo de tierra, herramientas o transporte de personal, y el cumplimiento se certifica solamente mediante la firma de un funcionario”, sostuvo.
Proveedores
Otro de los puntos señalados por la concejala fue la reiteración de proveedores en distintas contrataciones. Según expuso, una misma firma habría acumulado entre cinco y seis contratos en ocho meses, por más de 61 millones de pesos. También cuestionó una contratación de alrededor de 60 millones de pesos para materiales destinados a canchas de fútbol y tenis de pequeñas dimensiones, cuya magnitud, dijo, no coincidiría con los costos declarados.
Afirmó que las denuncias no surgieron de pedidos de informes elaborados por terceros, sino de la revisión directa de expedientes oficiales. Aunque evitó brindar detalles sobre posibles acciones judiciales, confirmó que se evalúan nuevas presentaciones. “No fue producto de un informe del Ejecutivo. Yo lo vi en vivo y en directo”, expresó.
Respecto al impacto social de la controversia, Canavesio sostuvo que las opiniones en Clorinda están divididas. Por un lado, dijo que existen sectores que respaldan la gestión municipal por intereses vinculados al poder; y por otro, vecinos que cuestionan que persistan necesidades básicas insatisfechas en la ciudad mientras se registran gastos que consideran excesivos.
Ataques
Además, denunció haber sido blanco de ataques y campañas de desprestigio en redes sociales tras la difusión de sus declaraciones. “Como no pueden discutir con números, atacan personalmente”, manifestó, y vinculó esas acciones a lo que definió como “violencia mediática”.
Finalmente, la edil rechazó interpretaciones políticas que relacionaron sus denuncias con pedidos de intervención a la Provincia y aseguró que, por el contrario, el funcionamiento institucional demuestra que “las reglas de la democracia están funcionando”.
“Si yo me quedara callada y no cumpliera mi rol, ahí sí las instituciones no funcionarían”, concluyó.