Procesaron con prisión preventiva a uno de los hombres que golpeó brutalmente a un adolescente en Deán Funes y José Uriburu

Procesaron con prisión preventiva a uno de los hombres que golpeó brutalmente a un adolescente en Deán Funes y José Uriburu

Se aclaró que la otra persona implicada está prófuga desde el día del ataque y tiene pedido de captura internacional

Procesaron con prisión preventiva a uno de los hombres que golpeó  brutalmente a un adolescente en Deán Funes y José Uriburu - Diario La Mañana

Fuente: https_www.lamañanaonline.com.ar/
El juez de Instrucción y Correccional Nº 6, Guillermo Omar Caballero, dispuso el procesamiento con prisión preventiva por el delito de tentativa de homicidio de un hombre de 44 años que en el mes de diciembre atacó brutalmente en la esquina de Deán Funes y José María Uriburu de nuestra ciudad a un adolescente de 14 dejándolo inconsciente, después de perseguirlo durante varias cuadras.

La resolución judicial fue dictada el viernes pasado y aún no se encuentra firme, estando vigente el plazo para una eventual apelación por parte del abogado defensor del procesado.

Los hechoe desencadenaron durante la madrugada del 19 de diciembre pasado, cuando un grupo de amigos estaba compartiendo una reunión en una casa ubicada en pleno centro de la ciudad. En un momento determinado, escucharon ruidos que provenían de la vereda y al salir a ver qué estaba pasando, observaron a un grupo de adolescentes apostados en las inmediaciones, quienes -según sostuvieron- habrían pateado el portón de la casa.

Esto desató la dispersión del grupo, corridas y una intensa persecución a pie que concluyó en la esquina de José María Uriburu y Deán Funes, donde uno de los adolescentes fue alcanzado y sometido a una brutal paliza que lo dejó inconsciente en el suelo.

Los autores de la descomunal golpiza fueron identificados y uno de ellos detenidos, mientras que el otro está prófugo desde aquel día; en tanto otros dos amigos que llegaron minutos después y fueron inicialmente imputados, luego fueron liberados y sobreseídos de la causa, al comprobarse que no tuvieron ninguna participación en la agresión.

Persecución, ataque e indefensión total

La cronología del ataque, basada en las constancias y videos de cámaras de seguridad analizados, es contundente. El incidente comenzó con la persecución por calles del centro de la ciudad y una vez reducido el adolescente, la violencia se desató.

Uno de los perseguidores inició la agresión física con un golpe de puño en el rostro, arrojando al joven hacia el espacio verde del cordón. De inmediato, se unió su amigo y ambos propinaron golpes reiterados. El momento más grave se produjo cuando el primero de ellos, tras un breve alejamiento, regresó y le propinó una patada, provocando que el adolescente cayera y quedara en estado de inconsciencia.

En un acto de extrema crueldad, el hombre tomó el teléfono celular de la víctima inconsciente, le sacó una fotografía y la remitió a la madre del adolescente con el mensaje: “Estábamos pateando portones y nos agarraron”.

Después, llegaron al lugar otros dos amigos de los agresores que se encontraron con la terrible escena y sólo se limitaron a preguntar qué había pasado, posteriormente, uno de ellos llamó por teléfono a la Policía.

El episodio culminó con la llegada de efectivos policiales, momento en el que, increíblemente, el mismo hombre volvió a agredir al adolescente con una patada mientras era instado a retirarse por los agentes.

El análisis probatorio resultó en una clara distinción entre los involucrados. La resolución del juez Caballero determinó el sobreseimiento definitivo para dos de ellos, incluso se determinó que uno de ellos llamó a la Policía y que con su accionar impidió la continuación de la agresión y previno un resultado “aún más trágico”.

En contraste, la conducta del otro hombre fue considerada plenamente ajustada a la imputación de tentativa de homicidio, respaldando el juez Caballero esta calificación en la objetiva idoneidad del ataque para causar la muerte: golpes reiterados dirigidos a la cabeza; el impacto de la patada mientras la víctima estaba reducida e inconsciente, la vulnerabilidad del agredido (menor de 14 años) y la superioridad numérica de los atacantes (dos contra uno en el momento central).

Respecto a la intención, la decisión judicial infiere la voluntad homicida a partir de la intensidad y reiteración de los ataques dirigidos al adolescente. Si bien el resultado fatal no se concretó, fue únicamente por la pronta intervención policial y médica, elementos ajenos a la voluntad de los agresores.

Respecto al otro implicado, que sigue prófugo de la Justicia, el juez Caballero libró orden de captura nacional e internacional.