Crecen las estafas con 60 denuncias al día en el AMBA
Suplantación de identidad, falsas ventas por internet, engaños por WhatsApp, inversiones fraudulentas y vaciamiento de cuentas bancarias forman parte de las maniobrasmás utilizadas por delincuentes.

Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/
La inseguridad ya no se limita a los robos en la vía pública o a las entraderas. Cada vez más delincuentes encuentran en internet y en los teléfonos celulares una herramienta para engañar a sus víctimas y quedarse con su dinero sin necesidad de utilizar armas ni exponerse físicamente.
En el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las denuncias por estafas digitales se multiplican y afectan a personas de todas las edades: jubilados, trabajadores, comerciantes, estudiantes y profesionales aparecen entre las víctimas de maniobras que evolucionan constantemente y aprovechan tanto los avances tecnológicos como los descuidos cotidianos.
Según datos oficiales, los fraudes online fueron la modalidad más reportada durante el último año, con un promedio cercano a 60 denuncias diarias. Los especialistas advierten que muchos casos ni siquiera llegan a denunciarse, por lo que el número real podría ser considerablemente mayor.
Las organizaciones criminales suelen utilizar perfiles falsos, sitios web apócrifos, llamados telefónicos y aplicaciones de mensajería para obtener información sensible o lograr que las propias víctimas transfieran dinero creyendo que realizan una operación legítima.
Entre las modalidades, la Justicia tiene identificadas las más utilizadas por las bandas:
1. Falsas compras y ventas por internet: Es una de las maniobras más comunes. Los delincuentes se hacen pasar por compradores o vendedores en plataformas de comercio electrónico y redes sociales. En algunos casos envían comprobantes de pago falsos y en otros convencen a la víctima para que realice transferencias o entregue datos bancarios.
2. Suplantación de identidad: A través de información obtenida en redes sociales, bases de datos filtradas o engaños previos, los estafadores utilizan la identidad de otra persona para abrir cuentas, solicitar préstamos o realizar operaciones financieras.
3. Phishing: Consiste en el envío de correos electrónicos, mensajes de texto o enlaces que aparentan pertenecer a bancos, organismos públicos o empresas reconocidas. El objetivo es que la víctima ingrese sus claves y datos personales en páginas falsas.