Los usuarios mantienen un buen nivel de pago del servicio de agua potable, pese al contexto económico
El gerente de Aguas de Formosa, Alfredo Gusberti, señaló que el impacto de la crisis sobre la recaudación fue menor que en otros servicios debido a un bajo costo relativo de la tarifa.

Fuente: https://www.xn--lamaanaonline-lkb.com.ar/
También, pidió un uso responsable del recurso y advirtió sobre el desperdicio de agua potab
le en tareas cotidianas
En un contexto marcado por la caída del consumo y las dificultades económicas que afectan a numerosos hogares, el servicio de agua potable mantiene un buen nivel de cumplimiento por parte de los usuarios en Formosa. Así lo aseguró el gerente de Aguas de Formosa, Alfredo Gusberti, quien explicó a La Mañana que, si bien la situación económica de la población se ha deteriorado en los últimos años, el impacto sobre el pago de las facturas fue menor que en otros servicios debido a que la tarifa continúa siendo relativamente accesible.
El funcionario sostuvo que el agua potable constituye un servicio esencial y que, en términos generales, los usuarios siguen cumpliendo con el pago de las boletas. Según indicó, una factura promedio ronda los 30.000 pesos mensuales, aunque el monto puede variar entre 20.000 y 95.000 pesos de acuerdo con la zona, los servicios contratados -agua solamente o agua y cloacas- y, en algunos casos, el consumo registrado por medidores.
“Es uno de los servicios básicos de menor importe final”, afirmó Gusberti, quien comparó el costo mensual con “menos que dos pizzas”, para dimensionar el valor que representa el acceso al agua potable durante todo el mes.
No obstante, remarcó que detrás de la apertura de una canilla existe un complejo proceso técnico y operativo que muchas veces es desconocido por la población.
En ese sentido, explicó que, aunque menos del 1% del agua utilizada en una vivienda se destina efectivamente a beber o preparar alimentos, la totalidad del recurso distribuido debe atravesar el proceso de potabilización y cumplir estrictos controles de calidad, lo que implica importantes costos de producción. “Hay que potabilizar el ciento por ciento del agua porque no existe una red diferenciada para el consumo humano y otra para los demás usos”, señaló.
Uso responsable
Gusberti aclaró que la empresa no busca promover un uso restringido del agua, sino generar conciencia sobre la necesidad de evitar desperdicios.
Entre los ejemplos más frecuentes mencionó la práctica de dejar una manguera abierta con un rociador automático mientras el usuario realiza otras actividades, una costumbre que, según explicó, provoca un consumo excesivo sin aportar beneficios adicionales para el riego. «Nosotros no decimos que no rieguen las plantas. Lo que pedimos es que usen toda el agua que necesitan, pero no más de la que necesitan», resumió.
También advirtió sobre el agua que se pierde por pérdidas internas en los domicilios, como flotantes defectuosos o instalaciones sanitarias deterioradas, situaciones que muchas veces se postergan debido al elevado costo de las reparaciones.
Esas pérdidas, explicó, terminan desperdiciando agua tratada que finalmente es derivada a la red cloacal o se pierde en la vía pública sin cumplir ninguna función.
Red
Al ser consultado por La Mañana respecto del estado de la infraestructura, Gusberti indicó que buena parte de las redes principales de distribución fueron construidas durante las décadas de 1950 y, al igual que ocurre en la mayoría de las ciudades argentinas, requieren procesos graduales de renovación.
Explicó que reemplazar cañerías en barrios consolidados resulta mucho más complejo que ejecutar nuevas redes en urbanizaciones recientes, debido a la existencia de pavimento, tránsito e interferencias con otros servicios.
Por ello, sostuvo que las renovaciones se realizan progresivamente en función de las posibilidades técnicas y presupuestarias, mientras se continúa atendiendo las reparaciones que surgen diariamente.
En relación con los reclamos por pérdidas de agua en la vía pública, reconoció que no siempre es posible intervenir con la rapidez que demandan los vecinos, especialmente cuando las roturas se ubican debajo de avenidas pavimentadas o sectores de intenso tránsito, donde las tareas requieren una planificación específica.
Tarifa
Sobre las tarifas, el gerente explicó que los incrementos son analizados periódicamente por el Ente Regulador de Obras y Servicios Públicos y que las propuestas de actualización se elaboran tomando como referencia la evolución de los costos del semestre anterior.
Precisó que la empresa ya presentó la revisión correspondiente al primer semestre de 2026 y aseguró que los ajustes solicitados se mantienen en niveles similares o levemente inferiores al Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Finalmente, al ser consultado sobre barrios que aún carecen de redes de agua potable, como algunos sectores de La Alborada o 25 de Mayo, Gusberti señaló que muchas de esas situaciones corresponden a loteos privados desarrollados sin la infraestructura de servicios necesaria.
Explicó que la extensión de las redes demanda importantes inversiones y sostuvo que el financiamiento de esas obras debe ser asumido por quienes desarrollan esos emprendimientos, ya que trasladar ese costo al conjunto de los usuarios implicaría un fuerte incremento de las tarifas. «Todo ese tipo de cosas se solucionan con dinero, que después se transforma en caños», concluyó el ingeniero.