Anticipan días húmedos antes del ingreso del frío y un invierno influenciado por el fenómeno de El Niño
El meteorólogo Fernando Alegre explicó que actualmente el Norte del país permanece bajo una situación atmosférica inestable

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Producto del encuentro entre masas de aire frío y aire cálido. Se esperan lluvias para mañana. En cuanto a El Niño, advirtió que el fenómeno tendrá fuerte impacto en la región
Mientras la región se aproxima al inicio del invierno, el meteorólogo Fernando Alegre anticipó que Formosa y gran parte del Norte argentino atravesarán todavía varios días de tiempo inestable, con humedad elevada, abundante nubosidad y precipitaciones débiles, antes del ingreso definitivo de una masa de aire frío que marcará el comienzo de la temporada invernal. Al mismo tiempo, alertó sobre un escenario climático condicionado por el desarrollo del fenómeno de El Niño, que podría traducirse en temperaturas superiores a las habituales y lluvias más intensas durante los próximos meses.
En diálogo con La Mañana, Alegre explicó que actualmente el Norte del país permanece bajo una situación atmosférica inestable producto del encuentro entre masas de aire frío y aire cálido. “Hay aire frío en la atmósfera encontrándose con aire caliente y por eso tenemos humedad, precipitaciones en forma de llovizna y lluvia y muchísima nubosidad. Es resultado de una especie de indecisión del clima”, describió.
Según indicó, este comportamiento persistirá durante gran parte de la semana y recién comenzaría a modificarse hacia el fin de semana, cuando el viento rote al sector sur y permita una mejora más estable de las condiciones.
Para Formosa, el pronóstico inmediato contempla jornadas con cielo parcialmente cubierto a cubierto, temperaturas moderadas y presencia de nieblas o neblinas en horas tempranas.
Alegre señaló que durante los próximos días las temperaturas máximas se moverán inicialmente entre los 18 y 20 grados, mientras que las mínimas podrían descender hasta los 6 o 7 grados. Sin embargo, anticipó que antes del ingreso definitivo del frío habrá una breve recuperación térmica.
En ese sentido, explicó que el jueves volvería a instalarse viento del sector norte, elevando las temperaturas máximas hasta valores cercanos a los 23 o 24 grados y generando probabilidades de precipitaciones débiles durante la noche.
Respecto de estas lluvias, llevó tranquilidad y aclaró que, por el momento, no se esperan eventos severos. “Son precipitaciones en forma de lluvia. Hay modelos que están dando entre 14 y 15 milímetros nada más”, indicó.
No obstante, remarcó que el cambio más marcado llegaría entre el viernes y el domingo, cuando el viento sur se establezca sobre la región: “a partir del domingo ya vamos a tener muy pocas nubes, temperaturas mínimas más próximas a los 5 o 6 grados que a los 10, y máximas mucho más cerca de los 15 grados que de los 20”.
El fenómeno de El Niño traerá complicaciones en esta región
Pero más allá del corto plazo, el especialista puso el foco en un fenómeno climático de escala global que podría tener consecuencias importantes para el país: El Niño.
Alegre comentó que recientemente concluyó una reunión internacional de especialistas que analizó el comportamiento del fenómeno y sus posibles efectos sobre distintas regiones. Según explicó, actualmente las aguas del océano Pacífico frente a Perú y Ecuador presentan temperaturas superiores a lo normal, una condición que favorece el desarrollo de El Niño.
Detalló que, aunque el aumento térmico parezca pequeño, en meteorología variaciones de menos de dos grados pueden modificar profundamente el comportamiento atmosférico.
“El calor significa energía y la energía significa tormentas”, resumió.
De acuerdo con los escenarios que mencionó, el norte argentino, el Litoral y sectores del centro del país podrían registrar precipitaciones superiores a los valores normales y temperaturas también por encima de los promedios históricos.
En consecuencia, el meteorólogo estimó que el invierno no tendría características extremadamente frías, aunque sí podría presentar episodios de lluvias frecuentes y eventos más intensos. Incluso advirtió que los modelos climáticos comienzan a mostrar señales de tormentas potencialmente más fuertes de lo habitual y acumulados importantes de lluvia concentrados en períodos cortos.
Ese escenario, señaló, incrementaría el riesgo de anegamientos tanto por precipitaciones locales como por el eventual aumento del caudal del río Paraguay, debido a lluvias en las zonas altas de su cuenca. Además, afirmó que organismos nacionales ya comenzaron tareas de evaluación preventiva para analizar posibles impactos y planificar respuestas.
Finalmente, Alegre remarcó que uno de los aspectos positivos es que el fenómeno viene siendo monitoreado desde hace meses y no representa una sorpresa para la comunidad científica.
Según explicó, las proyecciones actuales indican que El Niño podría extenderse hasta febrero o marzo del próximo año y comenzar a mostrar efectos más notorios sobre Argentina entre agosto y septiembre, período para el cual recomendó llegar con medidas preventivas ya planificadas.